CDC homenajea a Artur Mas, quien advierte de que sigan contando con él

Artur Mas en su discurso ante el Consell Nacional de CDC.
Convergència Democrática tributó ayer un homenaje póstumo a Artur Mas, elevado a los altares del independentismo, que entiende como un gesto de generosidad y de altura política darse cuenta de que «formaba parte del problema más que de la solución» para salvar el proceso soberanista.
Un día después de que Mas diera un paso atrás para facilitar el acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP, la formación nacionalista reunió a su consejo nacional para ratificar la candidatura de Carles Puigdemont y, sobre todo, para arropar al ya ex presidente de la Generalitat, recibido con una larga ovación y al grito de «gracias, president». «Las elecciones eran una posibilidad. Quizás irremediable. Pero todos sabíamos que no eran el mejor escenario, sino que llevaban a un riesgo de distorsión, de lío grande y de dilución del proyecto soberanista», afirmó en su discurso.
Artur Mas se despidió de su cargo como presidente de la Generalitat y lo hizo advirtiendo de que cuenta para el «presente» y también para el «futuro» y para avisar a la CUP de que vigilará de cerca el acuerdo suscrito para la gobernabilidad.