El independentismo acusa a Felipe VI de «despreciar» a los catalanes
La decisión del rey de no recibir a la presidenta del Parlamento catalán, un acto protocolario para que le comunicase la investidura del nuevo presidente de la Generalitat, levantó una gran polvareda en Cataluña. Desde el independentismo cargaron ayer contra Felipe VI, al que acusaron de «despreciar» a los catalanes, aunque al mismo tiempo el soberanismo se frotó las manos con el desaire real pues sirve en bandeja un cargamento extra de munición al secesionismo.
Los dirigentes de Convergència fueron lo más contundentes con el plantón de la Zarzuela, que pudiendo recibir a Carme Forcadell para que diera cuenta del nombramiento de Carles Puigdemont, evitó la fotografía con la máxima autoridad del legislativo catalán y autora de un «viva la república catalana» el día de su elección. El portavoz de Junts pel Sí en el Parlament y dirigente convergente, Jordi Turull, cree que el Monarca al recibir a la presidenta del Parlamento autonómico está «despreciando» a la segunda institución de Cataluña y por extensión a todo el pueblo catalán. En una situación como la que se vive en Cataluña, dijo Turull, «con constantes apelaciones al diálogo, no se pueden hacer gestos como éste».
Carme Forcadell reconoció a su vez que la Casa Real está en su derecho de recibir la información de la investidura por correo electrónico, como así fue, aunque lamentó que Felipe VI desaprovechara una «excelente oportunidad» para conocer de primera mano destalles sobre el proyecto secesionista y predicara con el ejemplo de dialogar. «Me hubiera gustado explicarle que una mayoría soberanista tiene la voluntad de sacar adelante el proceso de forma democrática», señaló.