Una legislatura breve para afrontar el desafío catalán
El presidente del Gobierno en funciones no renuncia a intentar forjar un acuerdo con PSOE y Ciudadanos que le permita mantenerse en La Moncloa. Las conversaciones «discretas» para la formación de un nuevo Ejecutivo se transformaron ayer en mensajes públicos cruzados, y desde la sede nacional del PP Mariano Rajoy abrió la puerta a un pacto para una legislatura breve y poder hacer frente durante ese corto periodo de tiempo al desafío independentista catalán.
«Hay varias fórmulas para articular esa cooperación política -ofreció ante la Junta Directiva de su partido-, desde un Gobierno de todos hasta un apoyo parlamentario, un programa concertado o un plazo convenido». Es decir, todas las opciones están ya sobre la mesa: la manida gran coalición o el Ejecutivo en minoría con una hoja de ruta acordada principalmente entre las tres fuerzas políticas. «Cuanto más fuerte sea el vínculo más certidumbre y seguridad se trasladará al conjunto de los españoles», trató de convencer el presidente, que da así un paso más en su oferta a pesar del no rotundo a su investidura que el secretario general del PSOE volvió a reiterar ayer ante sus diputados.