Diario de León

EL CRIMEN DE ISABEL CARRASCO

«Yo no quería matar a Isabel y le dije a mamá que lo olvidara»

Triana Martínez declaró que su madre tiró el bolso en un garaje y que ella, al verlo, fue «a recogerlo». «No dije que había visto a Raquel Gago en casa a la hora de comer porque nadie me lo preguntó». «Isabel intentó acostarse conmigo, se me insinuó y me entró; yo no lo conté antes por vergüenza».

Triana se mostró firme durante su testimonio ante los miembros del jurado.

Triana se mostró firme durante su testimonio ante los miembros del jurado.

Miguel Ángel Zamora
León

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Triana Martínez, la hija de la asesina confesa de Isabel Carrasco, aseguró ayer que no tenía ninguna intención de acabar con la vida de la presidenta de la Diputación: «No quería matarla y le dije a mamá que lo dejara, que no podía hacer eso porque iba a meterse en un problema aunque fuera por mí».

La joven abrió el turno de interrogatorios de la segunda jornada del juicio. Aceptó responder a las preguntas del Ministerio Fiscal y en determinados pasajes no salió del todo bien parada. Incurrió en contradicciones que hicieron que incluso en un caso, el fiscal solicitase que se entregara al jurado copia de su declaración previa en los juzgados, para demostrar que una de las dos versiones era falsa.

«Mi madre me dijo que fuera para el coche pero yo fui hacia ella porque no quería que hiciera una tontería. No pude hablar con ella. Pensé que había cogido la pistola de mi padre. Venía pálida, rota, mal. Yo me puse super nerviosa. Nos vimos al final de Colón, cerca de Lucas de Tuy, que fue donde yo ví que tiraba el bolso. No fue en el pasadizo de la calle Colón».

Hubo más cambios de versión: «No es cierto que yo no hubiera dicho en el juzgado que no había visto a Raquel a la hora de comer aquel día. Eran las tres de la mañana en aquella primera declaración. Usted (en referencia al fiscal) me preguntó si habíamos comido con ella y yo le dije que no. No quise ocultar que Raquel había estado allí, no tenía por qué ocultarlo».

Más cambios de versión

«Antes de encontrarme con mama fui a Adam’s, a Diéguez, a Yowe y vi escaparates de Naturhouse. ¿Que no dije nada de esto antes? Yo respondí a los policías que venía de allí, pero no expliqué lo que había hecho hasta entonces. No lo dije porque no me preguntaron».

Según Triana, los policías hicieron mucho hincapié en que dijera que ella me había dicho ‘Deshazte de esto’. «Es la primera vez que puedo hablar de esto, por eso digo ahora que el bolso no me lo dio sino que lo tiró y yo lo recogí. No dije antes nada porque ese era un trámite por las declaraciones de los policías, no por el caso. Nadie me preguntó, dije lo que me mandaron». El fiscal insistió en saber por qué en la última declaración de diciembre no dijo que el bolso no se lo había entregado: «Porque fue una citación por el tema de los policías de Burgos, no por esta parte del caso. No era eso de lo que se trataba».

No convenció al fiscal la explicación sobre el motivo por el que Triana llamó a Raquel Gago cuando la tenía a pocos metros de distancia: «Vi que estaba hablando con alguien y la llamé para ver si había visto pasar a mi madre. La llamé con mi iPhone pero había sudado y no funcionó el reconocimiento dactilar. Estaba muy nerviosa y no se me ocurrió pasar pantalla y marcar la clave. La llamada duró 17 segundos porque sale primero un mensaje de saldo».

Sobre Raquel

El tono tibio de Triana a la hora de explicar su punto de vista sobre la participación de Raquel en los planes fue más contundente que en otras ocasiones y tuvo como argumento común la exculpación de la agente de la Policía Local: «No le dije a Raquel que me abriera, le dije que si estaba abierto el coche. Quería hablar con ella. No le dije «ahí te dejo eso». Si lo dije, me lo mandaron Santocildes y Eloy (los inspectores de Policía Nacional de Burgos). Raquel no sabía nada. Yo el bolso lo dejé un poco metidín porque me imaginé lo que podía tener. Pensaba volver al momento a recoger el bolso. Ya siento haber dejado eso ahí... ¿Por qué le hice eso a Raquel?. Lo siento mucho, no quería que pasara eso. No pensaba en meterla en ningún lío pero no volví porque no pude. No le dije a Raquel que me esperara allí, fue de casualidad».

No supo explicar Triana por qué no revisó el bolso que llevaba su madre para ver qué había en su interior: «Me interesaba más ver cómo estaba mi madre y qué había pasado. Tenía miedo de que mamá hubiera cogido la pistola reglamentaria de mi padre de casa. Yo que sé lo que tiene ella o lo que deja de...»

La relación con Raquel Gago se limitó a la mera amistad, según su versión: «Había ADN mío en sus guantes porque a veces nos prestábamos cosas». Finalizó la parte del fiscal con una aseveración: «No hubo ningún plan ni Raquel formaba parte de él».

Triana necesitaba tener un segundo móvil de prepago «porque tenía una relación con un amigo y no quería que mi padre se enterara. Mi padre es policía, a lo mejor sí que se enteraba». La frase generó aplausos de sorpresa en la sala de prensa.

A sí misma

«¿A las 16,37 se llamó usted a sí misma?», preguntó el fiscal. «Sí, porque no encontraba el móvil, se había quedado en el sofá y para encontrarlo, me llamé. Nunca hablé con Raquel a través del Nokia». La hija de la asesina confesa introdujo una nueva versión de lo ocurrido en las horas previas al crimen. «Llamé tres veces a Raquel. Le dije que mamá había hecho mejillones pero no pudo y quedamos en tomar café. Estuvimos hasta las cuatro y media. Hablamos de qué te íbamos a tomar y que cómo estaba su padre porque había tenido un accidente de tráfico».

Respecto a las declaraciones de una amiga de Raquel Gago asegurando que Triana le pidió que le buscara una plaza de garaje en el Paseo de Salamanca, respondió: «Yo vivo muy cerca, no la necesitaba. Lo que pasa es que ella es amiga de Raquel y estará molesta por lo que ha pasado y está enfadada».

No hubo seguimientos

«Yo nunca hice ningún seguimiento. Si me vieron cerca de ella fue porque iba a recoger a mi madre. No la estaba vigilando», matizó. «A veces quedábamos en el Mc’Donalds de Papalaguinda y luego íbamos paseando hasta La Condesa, pero era porque mi madre tenía que caminar».

Tras relatar cómo conoció que la plaza que supuestamente se le iba a adjudicar quedaba en manos de otras persona, grabó con el móvil la oposición para la persona presuntamente enchufada. Reiteró que el expediente por el que se le solicitaron los 12.000 euros tenía el sello inconfundible de Carrasco a pesar de lo cual ganó el pleito.

El interrogatorio a Triana se prolongó hasta pasadas las doce y cuarto de la mañana. Tras un receso, la sesión continuó después con la declaración de la policía local Raquel Gago.

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