Golpe a las redes de apoyo al PKK kurdo que luchan contra el Daesh
Los arrestados en tres provincias pertenecen a un grupo comunista.

Un agente escolta a uno de los detenidos por su presunta relación con el PKK.
¿Golpe antiterrorista o una controvertida operación policial contra uno de los grupos más activos de España que busca apoyos para combatir ‘in situ’ a las hordas del Estado Islámico? Los servicios de información de la policía vuelven a poner en su punto de mira al Partido Marxista Leninista Reconstrucción Comunista, PML (RC), uno de los colectivos que más se ha significado en defensa de los kurdos en Siria y Turquía y en la movilización internacional contra los terroristas del Daesh que masacraron la ciudad kurda de Kobane el pasado año.
El Ministerio del Interior insiste en que este grupo, que no esconde sus actividades a favor de los comunistas turcos y kurdos, es una «organización criminal» y acusa a sus miembros de «colaboración con banda armada» porque entiende que son un simple tentáculo del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), incluido en los listados de organizaciones terroristas de la UE y de EE UU.
Efectivos de la Comisaría General de Información de la Policía desataron en la madrugada de ayer la denominada operación Valle bajo la coordinación del juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco. Los agentes detuvieron a algunos de los más conocidos dirigentes del PML (RC), entre ellos a su ‘secretario general’, Roberto Baquero. En total, fueron nueve arrestados, ocho españoles y un turco, el supuesto enlace directo con el PKK. Cinco de las detenciones tuvieron lugar en Madrid, tres en Valencia y una más en Bilbao. Los agentes también practicaron once registros, entre ellos en la sede del partido, donde se incautaron de material pendiente de ser analizado.
Según informó el Ministerio del Interior, fue una operación «contra una estructura en España con ramificaciones en países europeos y en Turquía, cuya finalidad era colaborar y facilitar la integración de individuos en la estructura armada de la organización terrorista PKK-KCK, que opera básicamente en Turquía y Siria».
El departamento que dirige Jorge Fernández Díaz insistió en que los detenidos, en colaboración con otros individuos residentes en varios países europeos, proporcionaron la «infraestructura necesaria» para que varios activistas «se integrasen finalmente en las filas de las Unidades de Protección Popular (YPG), brazo armado de la organización del PKK, de quien recibían adiestramiento, para posteriormente integrarse en células de combate».
El Partido Marxista-Leninista-Reconstrucción Comunista nunca ha ocultado que busca militantes para los YPG y que ha promovido que «activistas internacionalistas» se integren también en las filas pro-rusas en el conflicto con Ucrania. Este colectivo, del que también son públicos sus lazos con el Partido Comunista Marxista Leninista turco (MLKP), que no es considerado ‘terrorista’ por los organismos internacionales, es el principal promotor en España de las plataformas pro-kurdas que buscan sustento internacional para apoyar la lucha del YPG contra el Daesh.