Diario de León

Rajoy intenta mantener viva su imagen de presidenciable

Fracasada su estrategia para que el rey no propusiera candidato a la investidura, llevará una «oferta» a la reunión del viernes con Sánchez.

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

p. de las heras | madrid

No sólo se reunirá con Pedro Sánchez. Mariano Rajoy lo hará un día después de entrevistarse con Albert Rivera -desatendiendo así, de manera ostensible la propuesta del líder del PSOE de cuadrar un encuentro hoy- y volverá a la carga, según anunció ayer la vicepresidenta en funciones, con su «oferta» para un pacto de Gobierno que ya sabe imposible. El líder del PP intenta trasladar así el mensaje de que su tiempo no ha pasado y de que, pese a su renuncia a presentarse a la investidura, aún tiene posibilidades de convertirse en el próximo jefe del Ejecutivo sin que medien nuevas elecciones.

Es un movimiento en clave externa pero también, y mucho, interna porque el modo en que ha gestionado hasta ahora el resultado de las elecciones ha dejado perplejo a buena parte del PP, que desde hacía semanas cuestionaba su parálisis a la hora de buscar un acuerdo que le permitiera formar Gobierno. Rajoy se amparó el ‘no’ inamovible del PSOE, pero algunas fuentes sostienen que podía haber armado un pacto con Ciudadanos para, desde la solidez que dan 163 diputados (ya no los 123 del PP en solitario), presionar a los socialistas. Sobre todo, dicen, sabiendo que algunos históricos del PSOE veían con buenos ojos pactar una legislatura de reformas corta.

No hizo nada de eso. Al revés, como ya habían dejado caer en algunos contactos discretos y poco fructíferos con el PSOE dos de sus consejeros más próximos -su jefe de gabinete, Jorge Moragas y el sociólogo Pedro Arriola- Rajoy prefirió no moverse confiado en que, tras la primera ronda de audiencias con el rey, este vería que no tenía apoyos suficientes y propondría la investidura a Sánchez, que al menos no contaba con una clara mayoría absoluta de ‘noes’ en su contra.

Según se apuntaba esos días en el PSOE, pretendía que el líder socialista fracasara para después intentarlo él, con un clima más a su favor. Pero el jefe del Estado prefirió no saltarse el turno «natural». El presidente en funciones tuvo que declinar y España entera supo de su renuncia porque la Casa del Rey lo explicitó en un comunicado.

El descontento con la táctica de Rajoy empezó a hacerse patente en las filas populares y ahora el jefe del Ejecutivo trata de enmendarla. El vicesecretario de Organización, Fernando Martínez Maíllo, ya argumentó en la noche del lunes que «el partido no ha acabado» y que el hecho de que Pedro Sánchez sea hoy el candidato a la investidura no quiere decir que sea «el último» sino que es «el primero».

Sánchez aduce que se verá con Rajoy por respeto a sus votantes, pero que no quiere su apoyo. El líder del PP, en cambio, sí. La vicepresidenta no aclaró cuál será su oferta, pero arguyó que tiene derecho a defender la que cree que es la «mejor solución» para España. Hasta ahora, el PP solo había transmitido, extraoficialmente, su disposición a un Gobierno de coalición a tres liderado por Rajoy. Ciudadanos, dice estar a la expectativa.

tracking