Podemos saca adelante su queja y abandona el gallinero del Congreso
La cámara pacta por unanimidad cambiar su ubicación en el hemiciclo e Iglesias tendrá un escaño en la primera fila.
a. torices | madrid
La Mesa del Congreso logró ayer cerrar su primer acuerdo unánime para cambiar la distribución de escaños del hemiciclo que aprobó hace tres semanas, lo que permitirá que buena parte del grupo de Podemos salga de las bancadas más altas -el llamado gallinero- y que su líder, Pablo Iglesias, y sus principales colaboradores tengan asiento en la primera fila, la que está justo encima del banco azul del Gobierno.
Los 65 diputados de Podemos se distribuirán ahora entre la parte derecha de la bancada del PSOE, situada en la izquierda del hemiciclo, y la parte izquierda del bloque de escaños centrales, donde se situará el grueso de los 40 diputados de Ciudadanos, pero también los del PNV, Esquerra Republicana y los de Democracia i Llibertat, la nueva marca de Convergència.
Con la nueva distribución, la primera fila del hemiciclo, la de los líderes políticos, contará, de izquierda a derecha, con siete escaños del PSOE, tres de Podemos, dos del PNV, cinco de Ciudadanos, y diez del PP. ERC, DiL, así como el Grupo Mixto, quedan recluidos en asientos interiores, con menor visibilidad.
Iglesias, probablemente acompañado de sus dos personas de mayor confianza, Íñigo Errejón y Carolina Bescansa, compartirá el final de la misma fila preferente en la que se sientan Pedro Sánchez y la dirección socialista. Eso siempre que ambos sigan en la oposición. Si es que al final logran cerrar un acuerdo de Gobierno de coalición, estarán juntos, pero un banco más abajo, en el azul.
Lo cierto es que la Mesa, gracias a algunas cesiones de Podemos sobre su propuesta anterior, y sobre todo por el visto bueno final dado por el PSOE arrastrado en parte por el cambio de postura de PP y Ciudadanos, logró poner paz en un asunto que había envenenado desde el mes pasado las relaciones del resto de grupos con Podemos y que amenazaba con ser una fuente constante de desencuentros.
El presidente del Congreso, Patxi López, que en parte se apuntó el tanto de haber recomendado paciencia y diálogo para desatrancar el problema, resumió el acuerdo como una decisión «muy razonable».