Maduro tensa al máximo la relación con España
Tacha al presidente Rajoy de «racista», «basura corrupta» y «basura colonialista».

El embajador de Venezuela en España, Mario Isea, a su salida del Ministerio de Exteriores. V. LERENA
ander azpiroz | madrid
Por segunda vez en un año España ha llamado a consultas a su embajador en Venezuela, una decisión que en términos diplomáticos se considera el paso previo a la ruptura de relaciones. El motivo está una vez más en «los intolerables insultos» de Nicolás Maduro a Mariano Rajoy, según explicó ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores. El presidente venezolano llamó al jefe del Ejecutivo en funciones «racista», «basura corrupta» y «basura colonialista». El mandatario latinoamericano también aseguró que «en España están aterrados porque ha surgido una organización y un liderazgo propios», una afirmación que parece aludir a Podemos.
Según el comunicado emitido por Exteriores, que por quinta vez convocó al embajador venezolano en Madrid para expresarle su malestar, la actitud de Maduro «es impropia del respeto que debe regir las relaciones entre gobiernos». El Ministerio denuncia además que el presidente bolivariano ha convertido «en una práctica habitual» los ataques a Rajoy. En el mismo comunicado protesta el Gobierno español se ofreció a ayudar a Caracas para «paliar la grave crisis económica y humanitaria» que padece el país. Igualmente, realizó un llamamiento al Ejecutivo bolivariano para que en Venezuela se respeten los valores democráticos, los derechos humanos y las garantías constitucionales.
Tras reunirse por espacio de 15 minutos con representantes de Exteriores, el embajador venezolano en Madrid, Mario Isea, exigió respeto hacia el Gobierno venezolano democráticamente elegido.
Con Hugo Chávez en el poder España y Venezuela vivieron ya tensiones, cuya máxima expresión fue el «¿por qué no te callas»? que don Juan Carlos espetó al presidente venezolano fallecido durante la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile de 2007. Pese a todo, las relaciones se pudieron reconducir hasta la llegada al poder de Maduro. Tras las elecciones venezolanas de abril de 2013 y ante lo ajustado del resultado entre el sucesor de Chávez y el opositor Henrique Capriles, el ministro José Manuel García-Margallo solicitó un recuento rápido para despejar las dudas sobre el resultado, algo que el régimen bolivariano se tomó como una injerencia en la política de su país.
En el pasado Maduro ya había acusado a Rajoy de apoyar el terrorismo en Venezuela, de «sicario» o de «presidente franquista». Hace sólo un año, Madrid llamó a consultas a su embajador en Caracas después de que el mandatario bolivariano acusara a Rajoy de estar «detrás de una conjura internacional» para derrocarle. En esa ocasión, el diplomático estuvo diez días ausente de Venezuela.