El rey hará otra ronda de contactos ante el parón para formar Gobierno
El monarca cita a los partidos el 25 y 26 de abril para ver si es posible un pacto de última hora.
Colpisa | Madrid
Todo parece perdido para que España pueda tener un nuevo Gobierno en las próximas semanas, pero el rey abrió ayer una nueva ventana de oportunidad. El monarca ha decidido convocar a las fuerzas políticas a una nueva ronda de contactos para constatar si, como hasta ahora dan a entender en privado sus dirigentes, no queda más remedio que disolver las Cortes y celebrar nuevas elecciones o, por el contrario, como insinúan en público, es posible alcanzar un acuerdo de última hora. La cita tendrá lugar entre el 25 y el 26 de este mes, justo al limite de lo que sería posible para que, en caso de que haya sorpresa en forma de acuerdo, dé tiempo a convocar un pleno de investidura exitoso.
No es que el monarca estuviera obligado a dar este paso. O sí. En realidad, las interpretaciones sobre el artículo 99 de la Constitución, que jamás había tenido que aplicarse en toda su extensión, son múltiples. Mientras unos expertos consideran que el jefe del Estado tendría que haber hecho rondas y propuestas de investidura sucesivas, otros reputados constitucionalistas replican que tras la primera candidatura fallida lo lógico es que nadie se postule si no tiene garantías de poder formar Ejecutivo. Esa fue la vía por la que optó don Felipe.
«Dejar trabajar»
El primer salto al vacío, que en este caso dio Pedro Sánchez, era necesario porque, según la Carta Magna, es la votación de al menos una propuesta de Gobierno por parte del Congreso la que activa el plazo de dos meses durante el que las fuerzas políticas pueden tratar de entenderse. Si, transcurridos esos 60 días, se constata que no hay opción gubernamental posible, el jefe del Estado debe disolver las Cortes y convocar otros comicios.
Fracasado el intento del secretario general del PSOE, el rey decidió pues «dejar trabajar» a los políticos y no celebrar más consultas hasta que el presidente del Congreso le comunicara que había algún aspirante con mayoría suficiente. Ahora que apenas quedan tres semanas para que expire el periodo habilitado por el ordenamiento jurídico, el monarca ha dado, sin embargo, un nuevo paso. Oficialmente, las audiencias de los días 25 y 26 servirán para obtener pruebas fehacientes de cuál es la situación. Sería poco entendible que Felipe VI considerara finiquitada la legislatura sin haber tomado personalmente la temperatura a los actores implicados. Pero fuentes de la Casa del Rey admiten, además, una cierta intencionalidad política; algo así como un empujón o una última llamada que incite a hacer un esfuerzo final para alcanzar el consenso y evitar algo tan anómalo como unos nuevos comicios.