Rivera fracasa con su plan de poner a un independiente al frente del Gobierno
PP y PSOE descartan con cajas destempladas la propuesta del líder de Ciudadanos.
Alfonso Torices | Madrid
Albert Rivera no tuvo ayer el más mínimo éxito en su intento de última hora por romper el bloqueo político para la formación de gobierno y de evitar la cada día más segura repetición de elecciones. Nadie estuvo siquiera dispuesto a sopesar su propuesta de que PP, PSOE y Ciudadanos respalden un Ejecutivo encabezado por una personalidad independiente y del que excluía a los líderes de los partidos para liquidar el debate de «sillas» que, a su juicio, ciega cualquier posibilidad de diálogo.
Lanzó la idea a la hora del desayuno, en una entrevista en Telecinco, y para el mediodía populares y socialistas ya la habían descartado de plano. Los de Mariano Rajoy lo hicieron con tono despectivo y los de Pedro Sánchez con más mano izquierda, al fin y al cabo aún no han disuelto su sociedad, pero con igual rotundidad.
Rivera, por sorpresa y sin haberlo discutido con nadie, ni siquiera con sus coyunturales aliados socialistas, planteó, como sucedáneo de la imposible «gran coalición» con PP y PSOE, un Ejecutivo presidido por un independiente que tenga como único objetivo aplicar un programa concreto de reformas basado en las 200 medidas acordadas con el PSOE durante un tiempo tasado.