La dirección nacional del PP se desentiende de los ataques de Ricardo Costa
N. V. | Madrid
La dirección nacional de los populares relativizó ayer la pretensión de Ricardo Costa de sentar al presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, y a su número dos, María Dolores de Cospedal, como testigos en el juicio por la presunta financiación ilegal del PP valenciano: «Se cae por su propio peso». El vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, enmarcó la solicitud en la estrategia de defensa del ex secretario general de su partido en Valencia, pero desligó a la cúpula de aquellas decisiones que se toman en las estructuras autonómicas. «Cada uno establece su estrategia como considera oportuno, como quiere o como puede», deslizó.
Costa, imputado por la supuesta financiación irregular de la campaña para las elecciones autonómicas y municipales de 2007 y para las generales de 2008, argumentó este lunes que «no tuvo responsabilidad alguna en la gestión ordinaria de la tesorería del partido» y apuntó directamente al PP nacional como el encargado de consolidar las cuentas territoriales.
Gastos e ingresos
Casado recurrió en este punto a su experiencia como diputado por Ávila y, sin ser un «experto» en la materia, recordó que son las organizaciones provinciales las que gestionan tanto los gastos como los ingresos durante las contiendas electorales y desligó, por lo tanto, el conflicto que plantea Costa de las competencias de la dirección nacional del partido. «Nosotros (en las circunscripciones) tenemos que organizarnos de forma prácticamente autónoma», precisó.
El vicesecretario no se salió de esa línea argumental. Nuevamente preguntado por el papel de la cúpula durante aquellas campañas del partido en la Comunidad Valenciana, insistió en que Costa y sus abogados buscan que «haya personas que digan cuál es el marco competencial de las distintas sedes», pero que en cada territorio gestionan sus propias cifras. «Las cuentas se han presentado y son transparentes en todas las campañas y así van a seguir siendo», zanjó.