Rajoy celebra el fracaso del pacto entre el PSOE y C’s

Rajoy, en una conferencia con los portavoces parlamentarios del PP. LORENZO
Una sensación de entre satisfacción y alivio recorre las filas del PP desde que se constató que no cabía más opción que la convocatoria de nuevos comicios. El mismo partido que en febrero temía que la ola de corrupción arrasara sus expectativas electorales y que la estrategia de su presidente recibiera el castigo de los votantes, se aferra ahora a las encuestas y confía en poder reforzar sus resultados en las urnas. «Es mejor repetir elecciones que un Gobierno a la valenciana como el que pretendían algunos en nuestro país, con el entendimiento entre Podemos, el PSOE y Ciudadanos», justificó ayer Mariano Rajoy en una nueva versión de la máxima ‘o un Gobierno del PP o nada’.
La suma de esas tres formaciones no es exactamente la fórmula que rige el Ejecutivo de la Comunidad Valenciana. Fue el consenso entre los socialistas, Podemos y Compromís el que posibilitó el cambio de color político en la Generalitat. Pero el presidente en funciones tenía claro desde el principio que ninguna de las alternativas aritméticamente viables a la coalición de PP y PSOE era «buena» para España. Esa alianza de las dos principales fuerzas políticas sigue siendo la aspiración de Rajoy y el reto que tratará de alcanzar pasadas unas nuevas elecciones. El secretario general de los socialistas constituye, sin embargo, a día de hoy uno de los principales obstáculos para lograr el objetivo.