Según el CIS el PP mantiene su distancia con respecto al PSOE
La eventual alianza de Iglesias y Garzón se ve lastrada por el rechazo de parte de sus electorados.
p. de las heras | madrid
No anticipa aún nada con exactitud, y menos teniendo en cuenta que, en un escenario de fragmentación política como el actual, la campaña electoral será determinante para terminar de decantar la balanza, pero el Centro de Investigaciones Sociológicas hizo público ayer un sondeo sobre intención de voto que permite hacerse una idea de la situación de la que parten los principales partidos para las elecciones del 26 de junio. El PP, con un ligero castigo, tiene garantizado seguir como primera fuerza, con un 27,4% del voto estimado respecto al 21,6% del PSOE, una distancia difícilmente salvable. Ciudadanos se ve recompensado por su búsqueda de un pacto y sube casi dos puntos hasta el 15,6%. Y Podemos sufre el mayor desgaste y pierde tres (17,7%). Pero todo sin cambios revolucionarios respecto al 20 de diciembre.
El estudio postelectoral que el mismo CIS sacó a la luz el pasado miércoles ya anticipaba que, en términos generales, los españoles se ratificaban en su voto de las últimas generales. Eso se refleja también en este barómetro, que en todo caso, y no es una cuestión intrascendente, terminó de elaborarse cuando aún podía caber alguna esperanza, aunque fuera mínima, de que se formara Gobierno; el 10 de abril. Sin embargo, por pequeños que sean los movimientos explican mucho de las estrategias que ya ha empezado a elaborar las fuerzas políticas y, especialmente, la de Pablo Iglesias.
Aunque junto a sus confluencias seguiría conservando la tercera posición en el tablero, Podemos es ahora mismo la única formación que expulsa votos, en un porcentaje relativamente consistente, hacia otros partidos. Y, por eso mismo, la que tiene una fidelidad de voto más baja. Sólo el 63,4% de sus votantes afirma que volvería a apoyarle de celebrarse hoy elecciones, mientras que en las demás fuerzas de ámbito nacional la cifra llega al 70% (en el caso del PP asciende hasta el 76,6%).
A IU ir de la mano de Podemos podría permitirle rentabilizar mejor sus votos y transformarlos en escaños. El sistema electoral, que prima a los grandes, siempre le ha penalizado y el 20 de diciembre no fue una excepción. Del 3,7% de porcentaje de voto que fue capaz de cosechar en un escenario terriblemente adverso -se vaticinaba su desaparición y logró 923.133 votos- casi tres puntos se fueron a la basura.
Iglesias alimenta la idea de que unidos podrán superar al PSOE y medirse con el PP. Pero en realidad, ni todos los votantes de IU estarían dispuestos a meter en la urna una papeleta en la que aparezca el nombre de Podemos ni todos los de Podemos se mojarían con la vetusta formación.
A la derecha de la tabla también hay turbulencias, que en este caso benefician a Ciudadanos. Un 5,7% de los electores de Rajoy dicen que optarían por Rivera y un 5% hará el camino contrario. En número de votos, el primer 5% es el doble que el segundo.