Sánchez promete que no habrá unas terceras elecciones

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. QUIQUE GARCÍA
El deseo de tranquilizar al mundo empresarial para ganarse su favor llevó ayer a Pedro Sánchez a realizar una espinosa promesa ante el Círculo de Economía de Sitges: «No habrá unas terceras elecciones». El líder del PSOE, invitado a participar en la reunión anual de la institución catalana, evitó comprometerse a dejar que gobierne sin más la fuerza más votada, en caso de que, tras las elecciones del 26 de junio, se produzca un escenario de fragmentación política similar al actual. Sin embargo, se mostró rotundo en su afirmación de que esta vez sí habrá Ejecutivo.
La garantía del candidato socialista resulta llamativa porque, hasta ahora, siempre ha negado toda posibilidad a un acuerdo de Gobierno con el PP y esta misma semana argumentó que si dependía de Podemos no conseguiría ser presidente. En su equipo insisten en que nada ha cambiado, que su rechazo a una gran coalición sigue siendo firme y que lo que quiso apuntalar es la idea de que, si el PSOE gana, «habrá gobierno en una semana» en un intento de apelar al voto útil moderado.
El relato le llevó a concluir que él es en realidad la «única alternativa constructiva» para La Moncloa porque, en un Parlamento atomizado, puede «tender puentes a un lado y otro». Incluso aseguró que hablaría con el PP. «No se trata de arrinconar a nadie», dijo ante lo más granado de los empresarios de Cataluña.