Chaves y Griñán exculpan a la Junta de las irregularidades en los cursos
Defienden que «todas las decisiones del consejo de gobierno fueron legales».
cecilia cuerdo | sevilla
Como ya ocurriera con el caso de los ERE fraudulentos, los ex presidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, volvieron a defender la gestión de la Junta de Andalucía en el supuesto fraude de los cursos de formación y, como entonces, cercaron cualquier posible acto delictivo en algunos de los empresarios que se pudieron beneficiar de las ayudas sin merecerlas. Tras subrayar las bondades del sistema en la creación de empleo en una comunidad asediada por el paro y negar haber tenido constancia alguna de las supuestas irregularidades, Chaves fue a reconocer que «quizás no todo estuvo bien». Es más, consideró que «por lo que he leído, si hubo fraude, fue muy pequeño».
El supuesto fraude de la formación saltó a la luz pública en 2014 con una filtración policial que puso en tela de juicio los más de 3.000 millones de euros entregados para cursos de formación para el empleo entre 2002 y 2012. Las pesquisas policiales hablan de cursos que no se impartieron, listas de alumnos falseadas, incumplimiento de los compromisos de contratación o de empresas creadas ex profeso y que tras cobrar el 75 por ciento de las ayudas desaparecían sin cobrar el resto pero también sin justificar lo recibido.
Chaves defendió que «todas las decisiones del consejo de gobierno fueron legales y ajustadas a la ley» y que «nunca a lo largo de mi presidencia firmé una decisión ilegal o di instrucciones para ello».
Su sucesor, José Antonio Griñán, dijo que el procedimiento de concesión de las ayudas era «reglado y garantista».