«¿Y ahora yo a quién voto?»
E s una pregunta muy repetida estos días. Según el CIS hay un 30% de indecisos. No es especialmente alto, pero a estas alturas y teniendo 4 alternativas de peso en lugar de 2 como era habitual… no es nada desdeñable.
Estos indecisos suelen tener peculiaridades, por ejemplo entre ellos hay más mujeres que entre quienes ya han decidido. Pero por lo que destacan es por ser menos extremistas. Quien se sitúa en los extremos tiene claro a quién votar. Por eso los indecisos se concentran entre quienes votaron en diciembre a Psoe y a Ciudadanos, y en menor medida en el ala moderada de Podemos. En parte de ahí viene el hablar del sorpasso (probable, pero que no debería darse por sentado), ya que los indecisos del Psoe se reparten en su vacilación entre las 4 principales candidaturas, algo que le puede resultar fatal.
Las razones son principalmente 3. Por un lado la falta de claridad sobre pactos, que afecta especialmente a los que votaron a Ciudadanos y PSOE Sus líderes no han desvelado sus preferencias, pero dada su diversidad interna tal vez prefieran callar y perder algunos votos antes que abrir la boca y perder muchos. Y eso si es que ellos lo tienen claro.
La segunda razón es la duda, sobre todo entre exvotantes de Podemos. Duda sobre la viabilidad de sus propuestas, sobre los cambios en sus ideas, sobre por qué no desalojaron al PP y sobre su apoyo al referéndum en Cataluña. Estas dudas han calado y no tienen respuesta fácil.
Y la tercera es la situación. El debate a 4 mostró una situación en la que nadie aporta nada nuevo. El cara a cara entre los líderes emergentes fue cualquier cosa menos edificante. Y en este hartazgo ya nadie recuerda o habla de «nueva política», sólo de cambio (de cambiar al partido que gobierna, cambio de los de toda la vida). Y mientras, el PP sigue sin moverse y explotando el «o yo o el caos», que visto lo visto tampoco es una idea difícil de vender. Estamos como antes, con dos bloques, pero con más variedad y matices que no parecen resolver nada. La pregunta sigue en el aire: «¿Y ahora yo a quién voto?»