Rajoy confía en el PSOE para lograr al menos un ‘acuerdo de mínimos’
Sánchez avanza a los barones que la negativa al presidente en funciones «es innegociable».

Rajoy y Cospedal en su llegada ayer lunes a la reunión del Comité Federal del partido. TAREK
NURIA VEGA | MADRID
A Mariano Rajoy no le basta con superar el trámite de su investidura. Para que el próximo Gobierno eche a andar necesita tener la garantía de que el techo de gasto y los Presupuestos Generales del Estado para el 2017 recibirán el visto bueno del Congreso. Ese es el pacto básico al que ayer apelaba el presidente cuando apenas han arrancado los contactos con otros partidos. Sin ese consenso, recordaron en el PP, no habrá forma de sostener el Ejecutivo, que además debe cumplir sus compromisos con Bruselas sobre el objetivo de déficit. «Hay que dotar al Gobierno de la mayor estabilidad posible y pactar un acuerdo, al menos de mínimos, para su funcionamiento normal», urgió el presidente en funciones.
De conseguir los respaldos, o en su defecto las abstenciones, para sacar adelante las cuentas públicas, los populares podrían respirar a corto plazo. Pero ni tan siquiera este es el escenario ideal al que aspira Rajoy. Sus 137 diputados no le aseguran el margen de maniobra imprescindible para cuatro años de legislatura. De ahí que todos los análisis del PP desemboquen en el PSOE. El presidente deposita en el entendimiento con los socialistas su esperanza en construir «un Gobierno que pueda gobernar». Aun así, nueve días después de las elecciones, el jefe del Ejecutivo no ha telefoneado, o al menos no ha dado cuenta de ello, a Pedro Sánchez.
Los populares aceptan la carta blanca de Rajoy para administrar la situación como estime oportuno; al fin y al cabo, creen que «el tiempo le ha dado la razón». Y hace una semana que el presidente no informa de sus gestiones.
Algunos dirigentes del PP intuyen que se ha podido sondear de alguna manera al PSOE sobre su disposición al diálogo, al menos en conversaciones informales, porque lo «evidente», admiten, es que se han templado gaitas con los socialistas.
«Tengo que decir algo en descargo del señor Sánchez, porque nos hemos metido mucho con él por la postura mantenida desde diciembre, pero no hay que olvidar que hizo lo que el Comité Federal le permitió hacer», concedió el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, tras la reunión de la dirección del PP.
En eso confían los populares, en que el PSOE levante en su cónclave de este sábado el veto a dialogar con el PP. «Si no, habrá terceras elecciones», advirtieron fuentes del partido que otorgan a los socialistas el papel de «llave» para la gobernabilidad.
ESTRATEGIA
Por otro lado, Pedro Sánchez anticipó a los barones del PSOE que el no a Rajoy es innegociable. Los socialistas votarán en contra del candidato del PP y no se explican que desde el PP se diga que van a esperar a que se celebre la reunión del Comité Federal del próximo sábado porque nada va a cambiar en la postura negativa. El máximo órgano de dirección del PSOE fijará la estrategia ante la investidura de Mariano Rajoy y fuentes de la dirección socialista anticipan que no van a facilitarla. Un planteamiento que choca con el compromiso del propio Sánchez y de muchos otros dirigentes del partido de que no van a forzar que haya unas terceras elecciones, que serían irremisibles si, como le ocurrió al líder socialista en marzo, Rajoy no logra la investidura. El PSOE defiende que el candidato del PP debe intentar construir una mayoría parlamentaria con las fuerzas de una ideología afín.