Iglesias se ofrece al PSOE pero no tomará la iniciativa
Hace seis meses Pablo Iglesias sorprendió a todos tras su primera reunión con el rey al anunciar que ofrecía a Pedro Sánchez un Gobierno de coalición. Ayer, sin embargo, el líder de Podemos adoptó un perfil mucho más bajo. Lejos de espectáculos pasados, se limitó a repetir que está dispuesto a sentarse con los socialistas si Sánchez le llama, pero que desde su partido no se tomará ninguna iniciativa.
Lo que quedó claro en su comparecencia es que, por más que insista en que los números dan, ni siquiera Iglesias confía en que la posibilidad de formar una coalición progresista sea real. Él mismo explicó ayer que la alternativa al PP se enfrenta a dos obstáculos casi imposibles de superar. Eso sí, echó balones fuera y afirmó que ninguno de ellos lo ha colocado Podemos en el camino. Según Igesias, la coalición choca con el rechazo de amplios sectores del PSOE a gobernar junto a su partido. Y, aún si salva este escollo, el líder de la formación morada reconoce la dificultad que entrañaría a continuación lograr que los socialistas se entendiesen con el Partido Demócrata de Cataluña -la antigua Convergència- y con Esquerra. Más aún después de que ambas formaciones independentistas dieran el miércoles en el Parlament el primer paso hacia la secesión unilateral de Cataluña, destacó.
Pese a todo, el líder de Unidos Podemos se declara dispuesto a explorar la posibilidad de una coalición progresista.