La hora de reconducir el discurso
Hasta ahora la estrategia de los populares no ha terminado de surtir en las filas socialistas el efecto deseado. La presión ha sido entendida en el equipo de Sánchez como coacción e incluso chantaje. Y algunas fuentes de la segunda fuerza política reprochan que se está dejando a su secretario general, poco partidario del entendimiento con Rajoy, sin espacio para poder reconducir el discurso y facilitar la formación del Gobierno. En el PSOE sentó especialmente mal que el presidente condicionara la fijación de una fecha para la investidura a mantener antes una conversación con Sánchez. Cuando Rajoy trasladó en público esta pretensión, ya tenía la negativa de los socialistas. Ahora, la llamada vuelve a ser obligada. En «las próximas fechas», aseguran en la Moncloa, Rajoy se pondrá en contacto con el líder del PSOE. «Le pediré al señor Sánchez su colaboración, o si no que plantee la alternativa», anunció el presidente. El mismo que siempre temió fracasar en su investidura.