El PP presionará a Ciudadanos para que además del ‘sí’, entre en el Ejecutivo
El portavoz de la formación naranja se mantiene en que . estarán en la oposición.

Hernando declaró que su partido aprovechará la reunión del lunes con Ciudadanos. JUAN CARLOS HIDALGO
Albert Rivera solo ofrece un pacto de investidura, limitado a que Mariano Rajoy alcance la Presidencia del Gobierno, pero el PP insiste en que quiere más. El portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, confesó ayer que aspiran a que la negociación entre ambos partidos acabe resultando en que el partido de Rivera acabe entrando en el Ejecutivo.
La idea que transmitió Hernando es que tienen claro su objetivo final, pero que quieren ir «paso a paso». Ahora tratarán de cerrar un pacto de investidura, pero si Rajoy supera la votación y puede formar Gobierno aprovecharán el acuerdo programático para convencer a Rivera de la necesidad de entrar al ejecutivo.
Su pretensión, sin embargo, choca, al menos por el momento, con los planes de Ciudadanos, que según confirmó ayer Juan Carlos Girauta, su portavoz parlamentario y cabeza del equipo negociador, no tiene intención alguna de superar el acuerdo de investidura.
Su objetivo es lograr un pacto que incluya sobre un centenar de reformas y políticas que ambos grupos parlamentarios se comprometan a impulsar durante la legislatura, pero que, fuera de la votación conjunta de estas iniciativas, la formación liberal sea un grupo más de la oposición, con libertad para controlar al Gobierno, y que decida, ley a ley, con quien cierra alianzas.
El portavoz del PP ambién recordó que el acta es por mandato constitucional propiedad durante la legislatura del electo, por lo que, aunque el partido pueda exigir dimisiones, los ceses solo se producirán si los acepta el propio investigado. Caso contrario, lo más que se puede hacer es expulsarlo de la formación, pero seguirá ejerciendo su cargo.
La firma del pacto anticorrupción permitió que las conversaciones para el acuerdo de investidura se iniciasen ya ayer, a las cuatro de la tarde, con la primera reunión de los equipos negociadores. Quedaron en volverse a reunir el lunes y preven una negociación exprés, con un borrador que recoja medidas muy concretas, porque su aprobación en el Congreso siempre exigirá el concierto con otros partidos. Los dos equipos hablaron de ser flexibles y de eludir las líneas rojas para facilitar el entendimiento.