Rajoy y Ciudadanos vuelven a presionar a Sánchez para que acepte la abstención
Mariano Rajoy volvió a aprovechar sus paseos veraniegos por Pontevedra para presionar al PSOE y a su líder, Pedro Sánchez, con la vista puesta en la sesión de investidura que comenzará el martes 30 de agosto. Si el sábado le pidió «sentido común», este domingo le advirtió de que «si se niega» debe «dar una salida», ya que de lo contrario «nos vamos a elecciones en Navidad y creo que sería un disparate».
El presidente del Gobierno en funciones lo tiene claro: sin la abstención del PSOE no va a haber gobierno. En ese caso, explicó, los populares seguirán manteniendo su posición, «que es la que comparte la gran mayoría de la gente, la del sentido común», añadió.
Recordó que en diciembre pasado su partido había propuesto «un gobierno de coalición» . Por ello, instó al PSOE a que «si no quiere colaborar, al menos deberían dejar a quien los ciudadanos dijeron que tenía que gobernar».
Como «nadie tiene mayoría», dijo, si los populares alcanzasen un acuerdo en el que están «trabajando» con Ciudadanos y Coalición Canaria se sumarían 170 escaños, por lo invitó al PSOE a mover ficha «si tienen alguna alternativa». En todo caso, afirmó, «sería una alternativa bastante disparatada», en referencia a una acuerdo con Podemos y otras formaciones independentistas.
La presión a Sánchez también le llega desde Ciudadanos. Su portavoz parlamentario, Carlos Carrizosa, le reclamó ayer que haga un «sacrificio» y facilite su investidura, de la misma forma que muchos españoles votan a los políticos «con la nariz tapada».Pidió además al líder socialista «responsabilidad democrática» para «desbloquear» la situación. «No se pueden repetir elecciones hasta que salga algo que a él le guste», zanjó.