Las negociaciones sacan distintas interpretaciones sobre la corrupción
El vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, explicó ayer que «hay que distinguir» entre corrupción política y prevaricación, ya que esta última, «aunque sea reprobable e ilícita», no siempre implica la corrupción política, y por ello, las negociaciones con el PP tratan de definir esos dos conceptos.
En un receso de las conversaciones, Villegas precisó que entraron a última hora de la mañana en el bloque de la regeneración democrática. No obstante, insistió en que el pacto anticorrupción entre los dos partidos ya fue firmado el viernes, por lo que es de aplicación.
A juicio de Villegas que los partidos se adhirieran a ese pacto nacional contra la corrupción «daría confianza a los ciudadanos» y «se sacaría de la lucha política».
El vicesecretario precisó que a quienes Ciudadanos quiere apartar de sus cargos institucionales son a los que se han enriquecido ilícitamente o han participado en una trama de financiación ilegal de partidos políticos, y eso es lo que han exigido también en sus respectivas negociaciones de investidura con los gobiernos de Murcia, Andalucía o Madrid.
Respecto a la aplicación del pacto fuera del Congreso, Senado y el Gobierno, explicó que no van a llevar «todas las tachas de todos los concejales» pero «sí lo pediremos en su ámbito».
En rueda de prensa anterior en la sede de Ciudadanos, el secretario de Organización, Fran Hervías, dijo sobre el caso del diputado Oscar Clavell que «hay que separar lo que es meter la mano de lo que es meter la pata».