El desgaste del proceso catalán reduce a la mitad los inscritos en la Diada
cristina reino | barcelona
Diversos dirigentes del independentismo han reconocido en los últimos días que el proceso secesionista está provocando «fatiga» en la parroquia soberanista. Este agotamiento se refleja en la organización de la manifestación secesionista del 11-S. La Asamblea Nacional Catalana señaló que hasta la fecha se han inscrito unas cien mil personas para la Diada de este año, cuando a estas alturas el año pasado se habían apuntado unas 210.000.
Desde la ANC argumentaron como justificación que este año se han abierto los plazos de inscripción más tarde y que a medida que se acerque el 11 de septiembre la gente se irá animando. Aunque reconocen que solo una inhabilitación de la presidenta de la Cámara catalana, Carme Forcadell, por parte del Constitucional, que difícilmente se producirá antes del 11-S, podría provocar un aluvión masivo de inscripciones.
En cualquier caso, la gran movilización de este año, que se celebrará descentralizada con cinco manifestaciones en Barcelona, Tarragona, Lleida, Berga y Salt, llega en un ambiente enrarecido en el independentismo, que ve que sus representantes políticos no acaban de ponerse de acuerdo.
El 11-S se celebrará dos semanas antes de la moción de confianza a la que se someterá Carles Puigdemont y algunos de los discursos de las entidades convocantes (ANC y Ómnium Cultural) apelarán a la unidad del secesionismo y exigirán a Junts pel Sí y a la CUP que se pongan de acuerdo para evitar el descarrilamiento del proceso. Incluso el propio presidente de la ANC, Jordi Sánchez, ha lanzado estos días varios ultimátums.