El PSOE apoya la reforma para no votar en Navidad
Populares y socialistas quieren acortar la campaña una semana.

El portavoz del PSOE en el Senado, Óscar López, en una imagen de archivo. DAVID MUDARRA
nuria vega | madrid
Aún hay margen para que los dos principales partidos se pongan de acuerdo en algo. Sólo que el consenso no giraría en torno a la formación de un nuevo gobierno, sino en cuándo convocar las terceras elecciones.
Conocidas las opciones legales que se barajan en la Moncloa, el PSOE admitía ayer estar también buscando fórmulas para evitar que los comicios tenga que celebrarse el día de Navidad en caso de que se malogren las negociaciones. Tanto populares como socialistas apuntan a una reforma de la ley electoral que acorte una semana la duración de la campaña y deje margen para fijar los comicios al menos el 18 de diciembre.
Ni unos ni otros están dispuestos a cargar con la responsabilidad de forzar al electorado a tomarse la Nochebuena como jornada de reflexión. El portavoz del PSOE en el Senado, Oscar López, justifica la necesidad de plantearse una solución decente y aprobable como respuesta a la «salvajada» y el «chantaje» que, al entender del portavoz socialista, supuso que Mariano Rajoy convocara el 30 de agosto el debate de investidura a sabiendas de que el fracaso en la misma obligaría a unas elecciones el 25 de diciembre.
Los populares, en cambio, reprochan que sus adversarios piensen en los comicios en lugar de en facilitar el próximo gobierno. «Es incoherente», lamentó el vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez-Maillo, mientras su compañera, la presidenta madrileña Cristina Cifuentes, recomendaba reducir las campañas «para siempre» y no «a la carta».
Bajar la presión
La maniobra de una modificación consensuada de la norma desactivaría en todo caso la táctica de presión de los populares, que siempre han confiado en que unas terceras elecciones, y además que encajen en esas fechas de celebración familiar empujarían al PSOE a replantearse su rechazo a que Rajoy sea reelegido.
Desde luego, no hay impedimento en emprender la reforma en los dos meses en los que el Parlamento esté en activo antes de la disolución de las Cortes.
A pesar de ello, Podemos recuerda una vez más a los socialistas que la mejor manera de resolver el entuerto es sentarse a dialogar. La formación morada declara que vuelve a tender la mano para construir una alternativa de izquierdas.