Los líderes desatascan por teléfono el bloqueo negociador
Después de que el portavoz parlamentario de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, diera un sonoro ultimátum de 48 horas al PP para llegar a un acuerdo, Albert Rivera envió anoche un mensaje telefónico a Mariano Rajoy para dejar claro que lo de su compañero no era una triquiñuela. Ciudadanos necesitaba relanzar unas conversaciones al borde de un naufragio que amenazaba con llevarse a su partido. «Por favor dennos motivos» para apoyar a Rajoy, reclamó Girauta con un inusual ramalazo de sinceridad política.
Rivera trasladó su «preocupación» al líder del PP, al que pidió que sus negociadores mostraran «voluntad de diálogo» en vez de regodearse en el no y el tampoco a cada una de sus propuestas.
La respuesta de Rajoy, también en formato mensaje telefónico, recordó que los compromisos presupuestarios para cumplir con el déficit impuesto por Bruselas no permitían alegrías. El presidente, no obstante, fue receptivo a la petición de voluntariedad. Fuera por esa razón u otra, el caso es que los números solicitados por Ciudadanos llegaron a primera hora de la noche, y en ellos se enredaron los negociadores hasta la una de la madrugada.
Pero el empujón estaba dado. Tanto Rajoy como el líder de Ciudadanos están al tanto de todo lo que se cuece en la sala del Congreso donde negocian los suyos.