Los populares pactan la elección directa del alcalde por los vecinos
El acuerdo de investidura que el PP y Ciudadanos cerrarán previsiblemente en unas horas compromete a ambos partidos a impulsar una reforma legal para que a partir de las próximas elecciones municipales sea el voto directo de los vecinos el que determine quién es el alcalde de la localidad. Este compromiso tendrá una redacción muy genérica porque, de hecho, cada una de las formaciones tiene una idea muy diferente del camino que debe tomar la reforma y de cómo debe aplicarse.
Los populares tratarán de que la reforma imponga un objetivo por el que pelean sin éxito desde hace años, que el alcalde sea siempre el candidato de la lista más votada en el municipio. Según se haga la reforma, la cabeza del gobierno municipal podría ser directamente el número uno de la lista con más respaldos.
Los populares tratan de evitar que se repitan procesos como el ocurrido en las municipales de hace un año y medio, cuando alianzas de partidos de izquierda le arrebataron centenares de alcaldías en todo el país.
Los planes de Ciudadanos, sin embargo, son muy diferentes. También pretenden que el nombre del alcalde lo elijan los vecinos, pero quieren que sea de manera específica. Con un sistema de doble urna. En una se votaría solo al alcalde y en la otra se designaría al resto de miembros de la corporación por el sistema tradicional de listas y de reparto proporcional de las concejalías.
El formato que defenderá el partido de Albert Rivera es muy similar al sistema de elección del jefe del Ejecutivo en las democracias presidencialistas como en Francia o Estados Unidos.