Diario de León

Sánchez resuelve en 20 minutos su no a Rajoy y anticipa el fracaso del presidente

El PP seguirá buscando el apoyo socialista tras el 2 de septiembre, aunque el PSOE no avanza si formará alternativa.

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez conversan en el Congreso de los Diputados durante la corta reunión mantenida ayer. MARISCAL

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez conversan en el Congreso de los Diputados durante la corta reunión mantenida ayer. MARISCAL

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n. vega / a. torices | madrid

Veinte minutos de encuentro bastaron ayer para anticipar que el debate de investidura será fallido y para constatar que a veinticuatro horas del arranque del pleno del Congreso las posturas de Rajoy y Sánchez son irreconciliables. A la una y media del mediodía, el secretario general del PSOE abandonó la cuarta planta de la Cámara baja con la sensación de que la reunión con el aspirante a presidir el próximo Gobierno había sido «perfectamente prescindible».

El ‘no es no’ de Sánchez está a unas horas de escenificarse este miércoles. Los argumentos que esgrime para justificar su rechazo se fundamentan en tres pilares: las políticas puestas en marcha por el Gobierno del PP, los casos de corrupción y el acuerdo suscrito con Ciudadanos, calificado por el PSOE de «conservador» y «continuista». Esos serán los ejes del discurso con el que Sánchez dará un portazo al presidente.

Sin la abstención de los diputados del PSOE, los populares dan por perdidas sus opciones de éxito. Es la idea motriz de la estrategia de Rajoy, que lo fía todo a un cambio de postura de los socialistas. Sin embargo, el secretario general se desprendía de cualquier atisbo de sentimiento de culpa. «La responsabilidad de que el señor Rajoy pierda la investidura es en exclusiva del señor Rajoy».

Lo que ocurra a partir del 2 de septiembre, día en la que el presidente salvo sorpresa mayúscula fracasará en la segunda votación en el hemiciclo, está por escribir. Pese a la contundencia de Sánchez frente a al candidato del PP, el líder del PSOE dejó en su intervención rendijas por las que poder deslizarse un cambio llegado el momento. En primer lugar, concedió a Rajoy el privilegio de seguir intentando su reelección. Y por otro lado, admitió la posibilidad de abrir un debate interno en su partido en caso de producirse «hechos nuevos» que puedan alterar su posición inicial.

De esta manera, el secretario general de los socialistas no descarta la convocatoria de un Comité Federal pasado el primer debate de investidura. En una calculada ambigüedad, no desechó nada, pero tampoco se postuló como alternativa. «Cuando lleguemos a ese río, cruzaremos ese puente», respondió tras garantizar, enigmático, que «el PSOE estará siempre en la solución» y que los procesos de investidura «son vivos».

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