Los pactos coinciden en educación pero difieren en el área laboral
Ni tan iguales como pretende transmitir Albert Rivera ni tan distintos como se esfuerza en hacer ver Pedro Sánchez. Los pactos que Ciudadanos cerró con el PSOE, en febrero, y el PP, este domingo, tienen muchas coincidencias en el capítulo social y educativo, pero también notables diferencias en el área laboral, en el de derechos y libertades y en el de reformas institucionales.
En lo que respecta a economía, ambos documentos se comprometen con la estabilidad presupuestaria, el pacto de pensiones y la reforma de financiación autonómica, pero el del PSOE quería reformar el artículo 135 de la Constitución para que el déficit y la deuda no ahogaran al estado social. También preveía el cierre de centrales nucleares y un mayor porcentaje de inversión en I+D+i.
En cuanto a la fiscalidad coinciden en terminar con las bonificaciones fiscales, recuperar lo perdonado en la amnístia fiscal y con no subir el IRPF. El documento del PP reducirá dos puntos el de la renta en cuanto el déficit baje del 3% y solo bajará el IVA cultural del 21% al 10% para espectáculos en directo. En el del PSOE la bajada del IVA cultural era total y abogaba por impuestos más progresivos.
En el capítulo laboral comparten la reducción de los contratos a tres y en rebajar cargas a los autónomos, pero el del PSOE anulaba los puntos clave de la reforma laboral del PP.
En el área de emergencia social, ambos documentos destinan notables fondos al complemento salarial y a los planes de lucha contra la pobreza infantil y el fracaso escolar, pero el del PSOE incluía unos 2.000 millones anuales más. Así, en política social, los dos apuestan por una pacto nacional por la educación (con paralización de la Lomce) y otro contra la violencia de género, pero el de los socialistas planteaba la devolución de la tarjeta sanitaria a los ‘sin papeles’ y el PP solo habla de universalizar la sanidad.
Por otro lado, los dos pactos apuestan por impulsar una ley electoral más proporcional y en el ámbito de las libertades, el PP acepta «revisar» la ‘ley mordaza’ y los socialistas, además, preveían revisar los acuerdos con la Santa Sede.
Por último, los paquetes anticorrupción son similares, pero el PP acepta que se separe a los cargos públicos imputados por corrupción sin esperar (como decía el del PSOE) a la apertura de juicio.