La CUP respaldará a Puigdemont en la moción de confianza
cristian reino | barcelona
En esta ocasión no habrá decisión in extremis adoptada tras una asamblea de dudosa neutralidad. Tres semanas antes del pleno parlamentario, la CUP anunció ayer que respaldará a Carles Puigdemont en la moción de confianza a la que se someterá el próximo 28 de septiembre. El presidente de la Generalitat superará el escollo que él mismo estableció, después de que en el mes de junio pasado los anticapitalistas dejaran solo al Gobierno catalán al rechazar sus presupuestos. La legislatura no había hecho más que arrancar y Puigdemont se vio obligado a dar tres meses a los antisistema para que tomaran una decisión: o apoyo al Gobierno o elecciones anticipadas en otoño.
La CUP ha evitado el riesgo de un adelanto electoral, teniendo en cuenta que las encuestas no le son muy halagüeñas y además corría el riesgo de aparecer como el responsable de hacer descarrilar el proceso soberanista, nueve meses después de cobrarse la cabeza de Artur Mas. «Es un sí a acabar de continuar la legislatura que iniciamos y a seguir trabajando. No hay motivos para convocar nuevas elecciones», afirmó la diputada cupera Anna Gabriel en TV3.
Mientras la política española sigue bloqueada por la falta de acuerdo para la investidura del presidente del Gobierno, el independentismo trata de marcar distancias con el panorama político del resto de España y cierra filas una semana antes de la Diada, lo que puede ayudar a la movilización de todos aquellos electores secesionistas cansados de las continuas peleas entre los partidos soberanistas.
Lo que Junts pel Sí y la CUP tienen que pactar a partir de ahora, al margen de los presupuestos, es cómo piensan culminar el proceso en los próximos nueve o doce meses. Existe el compromiso por ambas partes de encarar ya el último tramo del proyecto independentista, en lo que no hay consenso es en cómo hacerlo.