Petos para trabajar y faldas para estudiar

Todo estaba medido y organizado en Saphil. Desde el sistema de producción hasta la ropa que utilizaban las pupilas-obreras en las aulas y en el complejo textil. En una época en la que las mujeres no eran aún bien vistas en pantalones, el uniforme de la factoría consistía en un peto y una camiseta o pantalones con bata. En cambio para estudiar, e incluso para hacer gimnasia y patinar, el uniforme era de camiseta y falda plisada, al menos durante la primera época del experimento formativo-laboral que comenzó en 1963 y concluyó en 1986. Los tiempos cambiaron y la vestimenta se fue adaptando a las nuevas modas.