La estrategia electoral vuelve a enemistar a Iglesias y Errejón
El líder de Podemos afirma que deben «dar miedo» a los ricos.

Iñigo Errejón y Pablo Iglesias en sus escaños del Congreso de los Diputados. JUANJO MARTÍN
r. gorriarán | madrid
Pablo Iglesias e Iñigo Errejón no esconden que tienen diferencias políticas aunque dicen compartir proyecto estratégico. Ayer volvieron a dar buena cuenta de sus discrepancias a propósito del discurso electoral de Podemos. Iglesias defendió en un mitin en La Coruña que el futuro del partido pasa por «dar miedo» a los ricos y poderosos, a lo que Errejón replicó a través de Twitter que la fórmula para crecer no consiste en regalar los oídos de los ya convencidos, el camino es captar apoyos entre quienes «aún no confían en nosotros».
El debate entre transversalidad o la dialéctica entre izquierda y derecha está en las raíces de Podemos y afloró de nuevo en la campaña electoral de Galicia. Iglesias protagonizó un acto de su partido en el que afirmó que «el día que dejemos de dar miedo a los que se enriquecen a costa de la gente, ese día seremos uno más y no tendremos ningún sentido como fuerza política». Un discurso de izquierda radical alejado de la moderación y transversalidad que reclama el secretario político de Podemos.
Errejón no comparte esa tesis de su secretario general. «A los poderosos -señaló en Twitter- ya les damos miedo, ese no es el reto. Lo es seducir a la parte de nuestro pueblo que sufre pero aún no confía en nosotros». Transversalidad en estado puro porque el número dos de Podemos es de los que creen que el enfado con el sistema y la respuesta a la crisis no es patrimonio de nadie, es de la gente que tanto vota a la izquierda como a la derecha. El problema para su partido, según Errejón, es que solo consigue el respaldo del sector progresista y no logra la confianza de los conservadores.
Redes sociales
Iglesias no se quedó cruzado de brazos y a través de la misma red social respondió a su compañero. «Sí, compañero Iñigo Errejón, pero en junio dejamos de seducir a un millón de personas. Hablando claro y siendo diferentes seducimos mucho más». El líder de Podemos atribuye al discurso moderado en la campaña electoral coordinada por Errejón el bajón sufrido por su partido el 26 de junio. En esos comicios, en efecto, perdieron un millón de sufragios y pese a ir en coalición con Izquierda Unida lograron los mismos 71 escaños que el 20 de diciembre sin coalición. Un resultado que fue un trauma para Iglesias y su equipo que daban por hecho el ‘sorpasso’ al PSOE para convertirse en la fuerza hegemónica de la izquierda.
Ante el cariz del debate el secretario de Organización, Pablo Echenique, terció en la polémica para pedir calma a sus compañeros.