El PNV se refuerza y el PSOE se descalabra con la mitad de escaños
Urkullu logra una mayoría simple y necesita pactar; EH Bildu se mantiene ante Podemos.

El presidente del PNV y el lendakari, Íñigo Urkullu, celebran la victoria electoral. LUIS TEJIDO
alfonso torices | madrid
El PNV logró ayer una victoria rotunda en las elecciones autonómicas. Iñigo Urkullu, con 29 escaños y un 37,6% de los votos, tiene asegurada la investidura, tras resistir sin desgaste alguno a la irrupción de los partidos emergentes.
Los nacionalistas, con dos escaños y tres puntos de voto más que en 2012, le dieron la vuelta al resultado de las generales del pasado 26 de junio cuando Podemos los barrió en las tres provincias vascas. El PNV mejoró en trece puntos con respecto a los recientes comicios nacionales. Así, Urkullu será lendakari y además tiene en su mano alcanzar la mayoría absoluta para gobernar sin sobresaltos. Los peneuvistas no han ocultado durante la campaña que su preferencia de socio es el PSE, con quien ya pactó en las tres diputaciones vascas y en los principales ayuntamientos. Ambos suman la mayoría absoluta.
Si el gran vencedor fue el PNV, la segunda sede con mayor alborozo fue la EH Bildu, que ganó de calle a Podemos su pulso por la segunda plaza, al sacarle seis escaños y siete puntos de ventaja. La clave de la conversión de Bildu en jefe de la oposición estuvo en su bastión guipuzcoano, donde aventajó a los de Iglesias en cinco escaños y los dobló en votos. Los abertzales se vieron beneficiados por la polémica inhabilitación de Otegi y lo celebraron pese a perder cuatro escaños y cuatro puntos.
Podemos irrumpió como tercera fuerza en Euskadi en su primer intento, mientras que el gran perdedor de la noche fue el PSE, que a duras penas igualó su peor resultado histórico en Euskadi. Sus nueve escaños, siete menos que hace cuatro años, solo los obtuvo en 1980, en las primeras autonómicas, pero incluso entonces tuvo dos puntos de voto más que ayer. El PP tuvo un leve descenso, pero salvó los muebles gracias a Alava.
La nueva Cámara vasca, en una legislatura en la que el PNV aspira a aprobar un «nuevo estatus» para Euskadi, se constituirá en las próximas semanas con una mayoría abrumadura favorable al derecho a decidir y a reclamar una consulta pactada para lograr una «soberanía compartida».