Diario de León

El PSOE teme ser irrelevante en el caso de ir a nuevas elecciones

Fernández subraya que es preferible que Rajoy gobierne ahora en minoría.

El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, se reunió ayer en el Congreso con el grupo parlamentario socialista. PACO CAMPOS

El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, se reunió ayer en el Congreso con el grupo parlamentario socialista. PACO CAMPOS

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r. gorriarán | madrid

La gestora socialista escribe poco a poco el relato del viraje del no a la abstención en la investidura de Mariano Rajoy. Cada día incorpora un nuevo argumento, el de ayer es que unas elecciones en diciembre serían una hecatombe para el PSOE porque, además de tener asegurados los malos resultados, el PP tendría una mayoría más amplia que la de sus actuales 137 escaños. «Hay una cosa peor que un gobierno en minoría de Rajoy -alertó Javier Fernández- y es un gobierno en mayoría».

La dirección provisional del PSOE tiene que capear estos días dos asuntos; por un lado, apaciguar los ánimos en el partido tras la trifulca del sábado, y por otro, introducir la idea entre dirigentes y militantes de que hay que evitar como sea unas terceras elecciones y para eso hay que abstenerse en la investidura de Rajoy. El presidente de la dirección provisional socialista es de los que creen que es mejor abstenerse y desistir del no al líder del PP, que es todavía la postura oficial del partido porque así lo decidió un Comité Federal en diciembre y lo ratificó en julio. Es «la opción menos mala», afirma Fernández y secundan desde el anonimato otros dirigentes. Se trata, apuntó, de abordar el asunto con la cabeza, no «con las tripas».

Los socialistas aún no han hecho números ni encargado encuestas, pero saben que están al borde del precipicio. «Todo el mundo sabe» que si se repiten los comicios en diciembre el PP obtendrá «mejor resultado» que el que tuvo el 26 de junio, advirtió el presidente de la gestora en la cadena Ser. Sobre todo, añadió, si el que aparece como culpable de que haya que volver a votar es el PSOE con su negativa a Rajoy. Un nuevo retroceso y quedar por debajo a los 85 escaños, se afirma entre los socialistas, podría llevar al partido a una situación económica tan precaria que pondría en riesgo hasta la propiedad de la histórica sede de la calle Ferraz de Madrid.

Bajar la temperatura

El problema para dar el giro es que antes, en palabras del presidente de la gestora, hay que «bajar la temperatura» del debate y reconducir a los derrotados en el Comité Federal y, sobre todo, convencer a la militancia, en la que es mayoritario el rechazo a cualquier complicidad con el PP. La tesis de que «abstenerse no es apoyar» que repite Fernández no es compartida por todos los socialistas. Por eso el también presidente de Asturias incide en que no es una cuestión «ideológica», es un planteamiento «táctico». El exministro y exnúmero dos del PSOE, José Blanco, abundó en esa idea y con el lenguaje de Ciudadanos habló de «abstención técnica».

Esta ebullición en la filas socialistas obedece en buena medida a que el partido «se ha podemizado», diagnosticó Fernández. En el PSOE, prosiguió, se ha olvidado la cultura de un partido con 137 años de historia y se ha desencadenado «un conflicto entre las élites y las bases» que ha conducido a la situación «más dramática» desde la transición.

El líder provisional de los socialistas también acudió a una reunión del grupo parlamentario, a la que no asistió Pedro Sánchez, y en la que pudo constatar que las heridas también están lejos de cerrarse entre los diputados. Comprobó que la situación es peor de lo que se temía. «Me preocupa la división en el partido», confesó minutos antes de ir a la cita. Ya dentro del salón pidió a los diputados «responsabilidad» para que el cisma no se trasladase al grupo parlamentario, pero en la veintena de intervenciones que hubo quedó patente la fractura. El temor de la gestora es que esta división aflore si se convoca un nuevo debate de investidura y se rompa la disciplina de voto, algo con lo que han amenazado los socialistas catalanes, enrocados en el no.

apoyo del psoe-a

La presidenta de la Junta y secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, trasladó ayer su apoyo y el de la federación regional a la gestora que desde el pasado sábado dirige el partido y subrayó que «a los demás» les toca ahora «arrimar el hombro».

«Tiene que tener todo nuestro apoyo y ahora les toca a ellos dirigir el partido y a los demás arrimar el hombro», dijo la líder regional del partido a los periodistas al término de la reunión de casi tres horas que mantuvo con la Comisión Ejecutiva Regional (CER) del PSOE-A.

Díaz informó del resultado del Comité Federal del pasado sábado a la dirección regional, que consideró que «la primera tarea en la organización es ahora la unidad, la cohesión y la fortaleza tan necesarias para el país y para el partido», según informó el PSOE-A en una nota de prensa.

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