El detenido por el crimen de Pioz confiesa ser el autor
La Fiscalía de Guadalajara le acusa de cuatro delitos de asesinato.

Entrada en los juzgados de Guadalajara del coche en el que se trasladó a François Nogueira. P. ZAMORA
j. v. muñoz-lacuna | toledo
A Patrick Nogueira, de 19 años, le espera una larga temporada en prisión por haber matado a sus tíos Marcos Campos Nogueira, de 30 años y Janaina Santos Américo, también de 30 años, y a los hijos de éstos, María Carolina, de cuatro años y David, de tan sólo un año de vida. Dos días después de regresar de forma voluntaria a España, el prófugo brasileño confesó a la Guardia Civil que fue él quien mató a sus cuatro familiares a mediados de agosto en el chalet que habían alquilado pocas semanas antes en el pequeño pueblo de Pioz (Guadalajara).
Tras reconocer la autoría de los crímenes, el joven pasó a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Guadalajara que se ha hecho cargo del caso desde que aparecieron los cuatro cadáveres un mes después de sus muertes.
Lo que Patrick no ha aclarado es por qué decidió acabar con las vidas de sus cuatro familiares el 17 de agosto utilizando un arma blanca. No lo hizo por celos -sus familiares aseguran que sentía una obsesión sexual por su tía- ni por dinero, según confesó. Ese día, el 17 de agosto, acudió al chalet en cuyo interior se encontraban su tía Janaina y los dos pequeños. Había premeditado el crimen. Primero mató a Janaina y más tarde a los dos niños. Después esperó a que llegara su tío Marcos a quien también apuñaló hasta la muerte. Las siguientes horas las dedicó a limpiar la sangre y a descuartizar a sus tíos para introducir sin problemas los cadáveres en cuatro grandes bolsas de basura. Una vez terminó se marchó con la intención de regresar otro día para llevarse las bolsas y ocultar el crimen. Sin embargo, el fuerte calor de verano corrompió los cuerpos rápidamente y los vecinos de la urbanización comenzaron a quejarse del mal olor que desprendía la vivienda. El 18 de septiembre los cuatro cadáveres eran descubiertos en el interior de la casa y la Guardia Civil iniciaba las investigaciones. Fue entonces cuando Patrick aceleró su regreso a Brasil, previsto para unos días más tarde.
A Patrick se le ha asignado una abogada de oficio inscrita en el Colegio de Abogados de Guadalajara. La Fiscalía Provincial de Guadalajara, por su parte, cree que el joven podría enfrentarse a prisión permanente revisable por dos asesinatos con alevosía (los de los dos niños). Cuando se celebre el juicio lo tendrá todo en contra: su confesión y las pruebas concluyentes que se han encontrado en el chalet de Pioz como sus huellas dactilares en la cinta americana con la que se precintaron las bolsas de basura con los cadáveres dentro, su ADN que ha aparecido en varios puntos de la casa o la geolocalización de su teléfono móvil que lo sitúa en el lugar del crimen en la fecha en que se cometieron los asesinatos.