El PP templa las aspiraciones de Cospedal hasta el congreso

La ministra de Defensa y número dos del PP, María Dolores de Cospedal. PACO CAMPOS
Puede que finalmente no haya renovación. Puede que el resultado del Congreso Nacional del PP esté decidido de antemano y que Mariano Rajoy apueste por la continuidad para este último mandato. Pero que María Dolores de Cospedal dé por sentado en público que seguirá siendo la número dos del partido después del cónclave, les parece una «falta de respeto» a algunos dirigentes territoriales. El malestar que en los últimos días se ha extendido por las filas populares ha llegado hasta el presidente, y fuentes de la formación enmarcan en ese contexto la llamada de Fernando Martínez-Maillo a aparcar el debate de los nombres hasta que en febrero se celebre el congreso.
El vicesecretario de Organización compareció ayer tras la reunión del comité de dirección del PP, en el que Rajoy acababa de dar vía libre a la celebración del postergado congreso. Será la Junta Directiva del próximo lunes la que fijará la fecha exacta y designará al comité organizador. Culminan así dos años de espera en los que el presidente se ha aferrado, primero, a las continuas convocatorias electorales, y, después, a la inestabilidad política para retrasar la cita en la que, una vez instalado en la Moncloa, revalidará su liderazgo en el partido. Será en ese marco en el que presentará a su equipo en la cúpula del PP antes de que el Comité Ejecutivo Nacional lo ratifique. Y, por lo tanto, el momento en el que desvelará si Cospedal sigue siendo su mano derecha. Hasta entonces, Martínez-Maillo advierte de que todo «es hablar por hablar». Un mensaje que muchos interpretaron que tenía como destinataria a la secretaria general.