Ciudadanos ya tiene fecha para sus primarias: el 27 de enero
Ciudadanos ya ha puesto fecha a sus elecciones primarias. Será el próximo 27 de enero cuando los militantes de la formación liberal, y no los delegados como hasta ahora, votarán las listas al órgano de dirección, que, eso sí, seguirán siendo cerradas y bloqueadas. «Esto hará que sigamos siendo el partido más democrático de España», se congratuló ayer Albert Rivera durante su intervención en el Consejo General que Ciudadanos celebró ayer en Barcelona. Nadie en el partido duda de que su actual y único líder arrasará en las primarias y eso desanimará la competencia que el propio Rivera dice desear para reafirmar la imagen de pluralidad y democracia interna.
La única que parece dispuesta a plantar cara es la valenciana Carolina Punset, decidida a ofrecer «alternativas a los militantes que consideran que el partido ha virado hacia posturas regionalistas». La eurodiputada, que abandonó el pasado octubre la ejecutiva naranja por discrepancias con el líder centrista, pidió que se hagan públicas las normas por las que se regirá el proceso que culminará con un congreso a primeros de febrero y reclamó a la dirección que haya «juego limpio». Una posible rival que no teme Rivera, que insistió, en la necesidad de que «haya competencia» en las primarias.
Para la ocasión la formación naranja habilitará un espacio en la zona de afiliados de su página web para que quienes lo deseen presenten sus candidaturas, que deberán formalizar entre el 23 y 24 de enero, y, después podrán hacer campaña. Una vez se conozca el nuevo líder, Ciudadanos celebrará un Consejo General en el que se debatirán las ponencias y la estrategia del nuevo equipo.
Podemos
Por su parte, la victoria de los ‘pablistas’ en la Comunidad de Madrid ha alterado el delicado juego de equilibrios dentro de Podemos. Tras ganar las primarias en los dos territorios más fuertes del partido, Madrid y Andalucía, Pablo Iglesias se siente invencible ante la Asamblea Ciudadana estatal que se celebrará a primeros de año. Tan fuerte se considera, que ya afirma en público que está «asumido» que continuará al frente del partido o que se siente respaldado hasta «por compañeros que piensan muy diferente» a él.