El presidente de la gestora sólo ve posible pactar la senda de déficit
En ocasiones hay textos legales que parecen escritos para complicar a quien debe explicarlos la existencia. Eso le ocurre al PSOE con la ley de estabilidad presupuestaria, cuya farragosa redacción amenaza con provocar otra bronca interna en el grupo parlamentario. Javier Fernández trató de atajar ayer el conflicto al explicar que aunque su partido vote ‘sí’ en el Congreso al techo de gasto presupuestario del Gobierno, en realidad, lo estará rechazando.
La trampa está en el artículo 15 de la citada norma. En ella se establece que el Ejecutivo debe someter cada año a la consideración de las Cámaras los objetivos de déficit y deuda del conjunto de las Administraciones Públicas para los tres años siguientes. Pero añade que, junto a ellos, «el acuerdo del Consejo de Ministros incluirá el límite de gasto no financiero del Presupuesto del Estado».
Los principales barones socialitas y la gestora son partidarios de aprovechar la pérdida de mayoría absoluta del PP para presionar a favor de que se amplíe el margen de déficit de las autonomías. Si lo logran, las comunidades del PSOE votarán a favor de la senda de consolidación fiscal.
En coherencia, una vez el texto llegue al Congreso, también le darían el ‘sí’.