Forcadell fue advertida de los riesgos de desobedecer al Constitucional
La presidenta de la Cámara catalana, Carme Forcadell, sabía que si autorizaba el debate y la votación del pasado 27 de julio, que aprobó dar el pistoletazo de salida al proceso de ruptura de Cataluña con España, podía incurrir en un delito de desobediencia. Así se lo advirtieron los letrados del Parlamento el mismo día de la votación, según reconocieron ayer ante la jueza del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que instruye la causa contra Forcadell por desobediencia y prevaricación.
El secretario general de la mesa del Parlamento, Pere Sol, que en septiembre renunció al cargo por motivos personales, y el letrado mayor de la Cámara, Antoni Bayona, declararon como testigos, en las primeras comparecencias de la querella abierta contra Forcadell.
La expresidenta de la ANC está imputada por permitir, a pesar de las advertencias del Constitucional, la votación y aprobación de las conclusiones que había elaborado la comisión del proceso constituyente, que abrían la puerta a emprender la vía unilateral para alcanzar la independencia.
Los dos letrados de la Cámara relataron ante la juez María Eugenia Alegret que, por iniciativa propia, el día de la votación presentaron un informe jurídico en el que avisaban de la obligación de la Mesa del Parlamento de impedir cualquier iniciativa que hiciera caso omiso al Constitucional.