La Generalitat anima a los funcionarios a manifestarse contra el juicio a Mas
La consejera de Gobernación afirma que está «bien y es necesario» y les alienta a no trabajar ese día.
cristian reino | barcelona
La Generalitat catalana hizo suya la llamada que hizo la semana pasada la ANC a los trabajadores públicos y privados para que se cojan un día libre el próximo 6 de febrero para ir a la manifestación de protesta en la apertura del juicio contra Artur Mas por la consulta del 9-N. El Gobierno autonómico fue un paso más allá y animó a los empleados públicos a hacer fiesta en sus puestos de trabajo para poder asistir a una protesta que desde sectores de la judicatura ven como un intento de coaccionar a los jueces.
El juicio contra Mas, Ortega y Rigau es por su participación en el sucedáneo de referéndum del 9-N de 2014, y la ANC y Ómnium quieren echar el resto y aprovechar la causa judicial para volver a caldear el proceso y trasladar el conflicto a la calle. La oposición cargó ayer con dureza contra la Generalitat, pues quien alentó a los funcionarios para que acudan a la manifestación secesionista fue la consejera de Gobernación, Meritxell Borràs, responsable jerárquica del cuerpo funcionarial de la administración catalana. «¿Me preguntaron si vería bien que los funcionarios se cojan un día de asuntos propios para ir a apoyar a Mas y dije que sí. Lo vería bien e incluso necesario», afirmó ayer Borràs en el Parlamento catalán. En la misma línea, la portavoz de la Generalitat, Neus Munté, consideró que los trabajadores públicos «pueden hacer con sus días de asuntos propios lo que consideren oportuno».
La ANC y Ómnium Cultural han puesto en marcha toda su maquinaria logística para convertir el inicio del juicio en una gran movilización a favor del referéndum, contra la justicia española y una denuncia del sistema democrático español. De momento, han activado un registro de inscripciones, como hacen en las manifestaciones del 11-S, y ya han conseguido varios miles de adhesiones. Eso sí, son conscientes de que las cifras no podrán acercarse, ni de lejos, a las de las últimas Diadas, ya que un lunes laboral y a primera hora de la mañana no es el mejor marco para organizar una manifestación como las del 11-S.
La llamada de la Generalitat a los funcionarios para que hagan fiesta llega en plena polémica entre los independentistas y los constitucionalistas, que se hacen continuas apelaciones mutuas para dejar a los empleados públicos al margen de la controversia que genera el proceso soberanista. Especialmente a los Mossos d’Esquadra, que están en la picota desde que detuvieron por orden de la Audiencia Nacional a varios activistas de la CUP investigados por quemar fotos del rey.