Rajoy quiere «reconducir» el pacto que Rivera tampoco da por roto
PP y C’s relativizan su trifulca política y ponen a salvo el bloque económico y social de su acuerdo.
nuria vega | madrid
Hay conflicto, pero no ruptura entre PP y Ciudadanos. Al menos mientras la continuidad de la legislatura pese más que las discrepancias políticas. Veinticuatro horas después de que los liberales se aliaran con PSOE y Podemos para crear una comisión que examine las finanzas de los populares, ni Mariano Rajoy ni Albert Rivera dieron por finiquitada su colaboración en el Congreso de los Diputados. «Vamos a intentar reconducir esta situación porque no conduce a nada», se propuso el presidente del Gobierno.
Puede que las diferencias comenzaran incluso antes de sellar su acuerdo de investidura en agosto de 2016. Pero la brecha entre los dos rivales que compiten en el mismo espectro electoral empezó a ensancharse el día que el presidente de Murcia, investigado por el caso Auditorio, resolvió no dimitir. Desde entonces, la resistencia del PP a cumplir lo firmado en materia de regeneración, ha tensado las relaciones con Ciudadanos. Y el miércoles, el amago de Rajoy de derivar al Senado, donde goza de mayoría absoluta, la comisión de investigación sobre la caja B de su partido, enervó a Rivera y facilitó su acercamiento a las principales fuerzas de la oposición.
Si el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, calificó de «hostil» la maniobra, el líder de Ciudadanos consideró «rota la palabra dada» por los populares en materia anticorrupción. Los reproches no cesaron ayer entre unos y otros, pero aun con la sensación de haber sufrido una «deslealtad», los dos socios mantuvieron a salvo su pacto político.
El bloque social y económico del acuerdo, que consta de 150 medidas, se mantiene al margen de la contienda política. El empleo, las pensiones o el modelo educativo son los asuntos que el jefe del Ejecutivo considera «capitales». «De eso es de lo que yo, como presidente del Gobierno, me quiero ocupar», anticipó en Bruselas, antes de participar en la cumbre del Consejo Europeo. De eso, y de los Presupuestos Generales del Estado, que garantizarían la estabilidad de la legislatura.
La negociación con el Ministerio de Hacienda no ha saltado por los aires. «Sería un disparate si lo paramos todo por una pelea entre partidos», admitieron fuentes de Ciudadanos.