El rey anima a sentirse orgullosos por compartir la condición de españoles
El monarca, con 1.000 días de reinado, asegura que «España es la marca que a todos nos une».
Efe | MAdrid
Felipe VI, que ayer cumplió sus primeros 1.000 días de reinado, subrayó que España es «la marca que a todos nos une» y animó a sentir orgullo por compartir la condición de españoles y por lo que, «juntos, como pueblo», «hemos sabido y logrado alcanzar».
Don Felipe y doña Letizia presidieron, en el Museo Reina Sofía, la ceremonia de entrega de las acreditaciones correspondientes a la séptima promoción de embajadores honorarios de la Marca España: los empresarios Gabriel Escarrer y Francisco Martínez-Cosentino, la bailaora Sara Baras, el futbolista Andrés Iniesta, el físico Juan Ignacio Cirac, el Real Instituto Elcano y la Obra Social La Caixa.
En su alocución, el monarca elogió a las siete personas e instituciones distinguidas como embajadores honorarios de la Marca España como «un verdadero referente» para todos y añadió: «Han sido éxitos conseguidos con esfuerzo, creatividad y coraje; cualidades que, junto a los más firmes valores, permiten a nuestra sociedad afrontar y superar los retos más difíciles».
Prestigio
España —argumentó—es «la marca que a todos nos une», la que «nos vincula y nos proyecta hacia el mundo para incrementar el prestigio de todo lo que hacemos y de todo lo que conforma nuestra buena imagen como país, como nación, con una sociedad y una economía abiertas y vitales».
Un país que, «en los distintos ámbitos de la actividad humana, cuenta con muchos ejemplos de personas e instituciones realmente excelentes, por los que sentimos admiración y con los que nos enorgullecemos de compartir nuestra condición de españoles», ha recalcado el jefe del Estado, recibido en el auditorio del museo con gritos de «viva el rey».
Además, en unas palabras improvisadas antes de dar comienzo a su discurso, Felipe VI se comprometió, cuando se cumplen los primeros 1.000 días de su reinado, a continuar al servicio de todos los españoles «aprendiendo con humildad», porque, «aunque uno esté en la cúspide del Estado, hay que mantener los pies bien pegados a la tierra, a la base».