Los sanchistas desconfían del papel de la gestora
No renunciarán al ‘crowdfunding’ hasta que comience el proceso.

El representante de Sánchez, el secretario de Organización de los socialistas navarros, Cerdán. L. P.
p. de las heras | madrid
No pintaba nada bien la reunión convocada por el responsable de Organización de la gestora socialista, Mario Jiménez, con los representantes de las tres candidaturas oficiosas a la Secretaría General del PSOE. Y, aunque se limó alguna aspereza, las expectativas se cumplieron. El encuentro pretendía servir para fijar unas reglas básicas de funcionamiento de aquí a que empiece oficialmente el proceso congresual que concluirá en junio, pero las discrepancias entre la dirección interina y el equipo de Pedro Sánchez lo hicieron imposible. El problema tiene mala solución. Se resume en dos palabras: desconfianza mutua. Los partidarios del exsecretario general cuestionan la capacidad de una gestora que salió del convulso comité federal del 1 de octubre, y está integrada fundamentalmente por sus ganadores, para garantizar un proceso neutral y limpio. La dirección sostiene que a los de Sánchez les importa poco el partido y mucho sus propios intereses.
Ya unas horas antes de la cita, los sanchistas lanzaron su órdago. No solo emitieron un comunicado para dejar claro que no renunciarán a la campaña de ‘crowdfunding’con la que financian sus gastos -es decir, que no aceptan que sea Ferraz quien fiscalice sus donaciones a través de una cuenta bancaria creada ad hoc-, sino que esgrimieron que el micromecenazgo, con el que han conseguido recaudar ya 83.000 euros, es una fórmula controlada por la Agencia Tributaria y resulta mucho más transparente que la propuesta por la gestora.
Su tesis es que si la gestora exige tener cierta capacidad de supervisión sobre las cuentas de los candidatos no es, como asegura Jiménez, para cumplir con la ley de financiación de partidos políticos, que nada dice de una situación como la actual, sino para poder identificar a los donantes de Sánchez y presionarlos desde las direcciones provinciales y regionales, que en su mayoría son afines a la presidenta de Andalucía.
El asesor jurídico de la candidatura, Andrés Perelló, rechazó así, tras el encuentro, el informe con el que la dirección avaló su decisión e insistió en que, dado que aún no ha sido convocado el congreso no hay reglamento al que acogerse, las interpretaciones son libres. En todo caso, sí garantizó que cuando las candidaturas sean oficiales, se aceptará el sistema de cuentas centralizadas y se cerrará la campaña de ‘crowdfunding’. «No somos unos rebeldes; ni hemos quemado contenedores ni hemos volcado autobuses. Asumiremos las reglas» dijo.
Ese no fue, aún así, el único punto de fricción de la reunión, que se prolongó por dos horas y media y fue, según los asistentes, «cordial». Los representantes de Sánchez, Francisco José Salazar y Santos Cerdán, también exigieron la creación de una ‘Comisión de censo’ en la que se encuentren representadas todas las candidaturas para resolver «incidencias» en las afiliaciones y reclamaron que se elija de manera consensuada a los miembros de una Comisión de Garantías electorales.