El PSOE presenta una moción de censura en Murcia que presiona a C’s
Los socialistas fuerzan a los de Rivera a decidir si desalojan a Pedro Antonio Sánchez.

El socialista González Tovar registró una moción de censura contra el presidente de Murcia. M. GUILLÉN
m. e. alonso | madrid
El paso ya está dado. El PSOE formalizó ayer por sorpresa la moción de censura contra el presidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, investigado por el caso Auditorio, ante su rechazo a dimitir y tras no alcanzar un acuerdo previo con Ciudadanos. Ahora, una vez presentada, los socialistas han puesto contra las cuerdas al partido de Albert Rivera, que apenas 24 horas antes anunciaba su intención de registrar el lunes una propia. «Quienes quieran resolver la crisis y limpiar la vida pública estarán en la moción», advirtió a la formación liberal el secretario general del PSOE en la región, Rafael González Tovar.
Los socialistas tienen garantizado el apoyo de Podemos y buscan el de Ciudadanos, que se resiste a dárselo. «Nosotros seguimos en la misma postura que venimos defendiendo», insistió su secretario general, José Manuel Villegas.
La estrategia que abandera la formación que lidera Rivera pasa por agotar primero el plazo dado al PP para que aparte a Sánchez de sus funciones -esto es el próximo lunes- o, por el contrario, impulsar una moción de censura como paso previo para convocar elecciones. «No queremos un intercambio de poltronas o de sillones», remarcan desde la cúpula naranja.
El objetivo del PSOE, sin embargo, va un paso más allá y se centra en desalojar al PP del poder después de 22 años ininterrumpidos y formar gobierno, con Tovar al frente, hasta las próximas elecciones autonómicas de 2019. Y para conseguirlo, los socialistas, tal y como reconocieron ayer, han jugado «fuerte» ya que la moción está firmada por sus trece diputados, aunque les bastaba solo con siete. De esta forma, cierran la puerta a un segundo intento aliado con otro partido en caso de que ésta no prospere, según establece el reglamento de la Asamblea murciana. «Lo hacemos desde la coherencia y la responsabilidad», insistió Tovar, tras presentar la moción de censura.
Los socialistas lo tenían ya muy decidido y no veían otra solución que tomar la iniciativa desde que el Tribunal Superior de Justicia decidió investigar a Pedro Antonio Sánchez, acusado de cuatro presuntos delitos, en la promoción de un teatro auditorio cuando era alcalde de Puerto Lumbreras. El texto de la moción recuerda las palabras del barón del PP cuando dijo que si la justicia dictaminaba «una imputación por el caso Auditorio dimitiría, porque cumpliría su palabra sin necesidad de que nadie se lo pidiera». Además de acusarle de faltar a su palabra, «incumple lo que firma y quiebra el principio democrático de cumplir el mandato de la ley», así como de «situarnos en un escenario de total inestabilidad política».
Para dar el paso han contado con el respaldo «absoluto» de Ferraz, que hasta hace unos días era partidaria de inclinar la balanza hacia la convocatoria electoral en la región, y que ahora, en cambio, comparte con la dirección del partido en Murcia que hace falta un relevo del partido en el ejecutivo. La gestora dirigida por Javier Fernández pide ahora a Ciudadanos que «se aclare» y respalde un gobierno tripartito en Murcia, con ellos y Podemos. Una decisión que, de momento, es impensable en las filas naranjas, aunque tendrán días por delante para negociar ya que la defensa de la moción no se producirá en la Cámara regional hasta la primera semana de abril.
En el PP son partidarios de no mover ficha mientras Ciudadanos no resuelva su conflicto y decida si sumarse o no a la moción del PSOE. Solo la incertidumbre sobre un Gobierno de socialistas, liberales y Podemos podría hacer que los populares se replantearan la continuidad de Sánchez.