Homs deja el Congreso «feliz» por su papel en el 9-N
P. de las Heras | MAdrid
Francesc Homs ya ha dejado de ser diputado. Su despacho ha quedado vacío y no podrá asistir mañana al pleno. A pesar de que el martes recibió ya de manos de una secretaria judicial la notificación de la sentencia que le condenó a trece meses de inhabilitación para el ejercicio de cargo público, el exportavoz y exconsejero de presidencia de la Generalitat quiso esperar a que fuera la presidenta del Congreso, Ana Pastor, quien le comunicara que no tenía más remedio que irse. Y eso ocurrió ayer.
Pastor recibió el auto de ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo en el que se fija la condena al portavoz del PDeCAT por su papel en la organización de consulta del 9-N y, tras la sesión de control al Gobierno, le hizo saber que había perdido su condición de parlamentario. «Nada inesperado; así son las cosas», dijo el propio Homs. Homs, que no ha tenido tiempo para recurrir al Tribunal Constitucional y pedirle que suspenda la ejecución de la condena en tanto resuelve su caso como pretendía, argumentó que con la decisión del Supremo ha quedado claro que en el «estado español, según qué ideas acaban teniendo siempre consecuencias penales».