La financiación para crear empleo en las cuencas se reduce más del 20%
El Instituto del Carbón suma un presupuesto de 379 millones, un 6,8% menos.

El presupuesto destinado a la minería del carbón por el Gobierno sigue menguando. JESÚS
maría j. muñiz | león
El presupuesto global del Insituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón y Desarrollo Alternativo de las Comarcas Mineras cuenta para este ejercicio con un presupuesto global de 379 millones de euros, lo que supone un descenso del 6,8% sobre el conjunto de los 407 millones presupuestados por el Gobierno el año pasado. Llama la atención, sin embargo, la drástica reducción de algunas de las partidas destinadas precisamente a revitalizar las cuencas con proyectos económicos alternativos al monocultivo del carbón. Así, según reconoce el propio proyecto de presupuestos entregado ayer en el Congreso de los Diputados, las transferencias que se realizan al Instituto para financiar los proyectos que permitan la reactivación económica de las comarcas suman este año 64 millones de euros, lo que supone un recorte del 20,3% respecto a la dotación para este capítulo en el ejercicio pasado.
En conjunto los planes de reactivación suman 238 millones.
Convenios con autonomías
Por lo que respecta a las transferencias destinadas a financiar los convenios de colaboración con las comunidades autónomas y las corporaciones locales (el Instituto mantiene una elevada deuda con la Junta de Castilla y León, entre otras cuestiones), el presupuesto recoge del ejercicio de 2016 suma 208 millones para carreteras, 19 millones para ferrocarriles y 33 millones para obras hidráulicas. A proyectos de infraestructuras en las comarcas mineras del carbón destina este año 30 millones de euros, la misma cifra que en el ejercicio anterior.
costes de explotación
Las ayudas previstas en los presupuestos para los costes de las empresas contemplan 6,1 millones de euros para los costes de explotación de la empresa pública asturiana Hunosa; lo que sumado a los 5 millones de euros de sus costes sociales por las obligaciones de reordenación (prejubilaciones y bajas incentivadas) suma 11,1 millones de euros.
En el caso de las empresas privadas del sector, el coste total es de 52,4 millones de euros, de los que casi 32,5 millones corresponden a las ayudas a los costes de explotación y otros 20 millones a los costes sociales de la reordemación.
Los presupuestos del Instituto del Carbón contemplan también una partida de casi 247 millones de euros destinados a las familias e instituciones sin ánimo de lucro.
El Gobierno insiste en que la reestructuración se lleva a cabo de acuerdo con la «normativa comunitaria» recogida en el Marco de Actuación 2013-2018, que establede «el cierre de las unidades de producción no competitivas, ayudas laborales, ayudas a los costes de explotación y ayudas al desarrollo alternativo de las comarcas mineras mediante la financiación de proyectos empresariales generadores de empleo».