«Me llamaron gilipollas los del PP»
Gabriel Rufián se convirtió ayer en el centro de los comentarios de todo el Congreso por su durísimo interrogatorio de la víspera al exdirector de la Agencia Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso, a quien dedicó insultos como «lacayo», «mamporrero», «gallo», «conspirador» o «Vito Corleone» y de quien se despidió con un «hasta luego gánster, nos vemos en el infierno».
El diputado de Esquerra defendió ayer su dureza argumentando que durante la comisión desde la bancada del PP también le llamaron «gilipollas». El parlamentario lamentó que se hable «más de las formas» con que se dirigió a los comparecientes de la comisión «que de quien ha conspirado en su despacho». «Se habla tanto de nosotros para no hablar de lo que hicieron ellos. Se hable más de quien señala a la luna que de la luna», comentó de forma irónica.
Sólo desde su propio partido y desde Podemos defendieron las formas de Rufián.