La Generalitat quiere usar a parados para las mesas del referéndum soberanista

La portavoz parlamentaria de ERC, Marta Rovira. TONI GARRIGA
C. Reino | Barcelona
Se acerca el momento crítico del proceso soberanista y el Gobierno catalán sigue escondiendo sus cartas. Reitera a diario su compromiso inequívoco con la celebración del referéndum, previsto para finales de septiembre, pero en cambio se resiste a desvelar cómo piensa franquear todos los obstáculos técnicos y jurídicos que le van a poner el Ejecutivo central y el Tribunal Constitucional.
La única que se salió ayer de la llamada general al mutismo fue la secretaria general de Esquerra, Marta Rovira, que reveló que el Ejecutivo catalán sopesa crear una bolsa de parados para la organización de la consulta Rovira, que es portavoz de Junts pel Sí en la Cámara catalana, precisó que como consecuencia de la prohibición del referéndum por parte del Constitucional, la administración autonómica tendrá que volver a recurrir a voluntarios para que se encarguen de las mesas de votación, como ya ocurrió en la consulta del 9-N de 2014, aunque en este caso el dispositivo estaría formado por personas desempleadas. Todo lo que sea con tal de no comprometer a los funcionarios de la Generalitat.
Llamada al orden
Rovira habló en nombre del ejecutivo, se metió en una parcela que no le corresponde y horas después fue desautorizada. «De lo que hace el Gobierno, informa el Gobierno», le recordó la portavoz de la Generalitat, Neus Munté, llamando al orden, al cierre de filas y al silencio general, porque si el Gobierno central no da pistas de cómo piensa impedir el referéndum, desde el Palau de la Generalitat entienden que tampoco tienen que dar información en el sentido contrario. La consejera de la Presidencia afirmó que no le consta que se esté estudiando la posibilidad de crear una bolsa de desempleados, aunque también expresó que la administración tiene la obligación de «analizar todos los escenarios». Lo que sí dijo es que el gabinete de Carles Puigdemont trabaja de manera «unitaria, conjunta y solidaria» y con la absoluta «determinación» de poner las urnas.