Albiol acusa a la ANC de abrir la puerta a actos violentos con su estrategia
El líder del PPC cree que el grupo se ha convertido en una especie de «policía religiosa».
El presidente del PPC, Xavier García-Albiol, en el centro. TONI ALBIR
efe | barcelona
El líder del PPC, Xavier García-Albiol, acusó ayer a la ANC de «abrir la puerta a actos violentos» con su propuesta de ocupar estructuras básicas del Estado en Cataluña y advirtió de que «el siguiente paso es que los cachorros de la CUP salgan a atacar las sedes» de su partido y de Ciudadanos.
En su intervención en un acto sobre empleo juvenil, Albiol fue contundente con la Asamblea Nacional Catalana (ANC), que se ha convertido, a su juicio, en una especie de «policía religiosa» como la que existe en algunos países musulmanes y que está, a su entender, al servicio del gobierno de la Generalitat para vigilar «que todo el mundo vaya por el camino adecuado».
«Son organismos de personas fanatizadas por este proceso que no dudan en poder justificar el uso de actos no físicos pero sí violentos para llegar a su objetivo», advirtió Albiol, que puso como ejemplo lo que considera una apuesta de la ANC por, llegado el caso, ocupar estructuras básicas y estratégicas del Estado en Cataluña si no se acepta el referéndum independentista.
El líder del PPC, que advirtió también sobre la existencia de un «nacionalismo totalitario» en Cataluña, dijo que el Gobierno de Mariano Rajoy tiene muy claro que «más allá de las amenazas y de la situación de conflicto» que está buscando la Generalitat con el proceso independentista, el ejecutivo va a responder «con firmeza y con la razón que da el Estado de derecho».
Según Albiol, al presidente catalán, Carles Puigdemont, y al vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, «les encantaría ver entrar al Ejército por la Diagonal». «Pero les digo que el Ejército no a entrar por la Diagonal, no hace falta. El Gobierno tiene un arma que le da la razón: el Estado de derecho, la libertad y la Democracia», exclamó.
Según Albiol, si Puigdemont y Junqueras «siguen apostando como hacen hasta ahora por el camino de la confrontación, de la división y de violentar el Estado de derecho, la democracia y la libertad en Cataluña», los catalanes que no son independentistas estarán representados únicamente por el Gobierno central y no por la Generalitat, que les quiere convertir en «invisibles».