La moción de censura contra Rajoy ahonda la brecha entre PSOE y Podemos
Fernández acusa a Iglesias de pretender «regresar como salvador a la escena del crimen» .
r. gorriarán | madrid
Si quedaba alguna posibilidad de que PSOE y Podemos se entendieran, la moción de censura contra Rajoy se ha encargado de enterrarla. El presidente de la gestora socialista dejó claro en una carta a Pablo Iglesias que en su partido están hartos de la política de «apariencias» que a su entender practica y se ahorró reiterar las razones por las que el PSOE no va a apoyar la moción contra el presidente del Gobierno porque «si todavía no lo has entendido creo que va a ser inútil» volverlas a explicar. El líder de Podemos vaticinó que la negativa será un bumerán para la dirección del PSOE porque los militantes no comparten la negativa a desbancar a Mariano Rajoy y la «juzgarán».
Javier Fernández respondió a la carta de Iglesias del pasado lunes con una petición de colaboración en la moción de censura sin diplomacia y sin los habituales circunloquios en la correspondencia entre partidos. La única amabilidad es el «estimado Pablo» que encabeza el texto, después acusa a Iglesias de pretender «regresar como salvador a la escena del crimen» con una moción de censura contra Rajoy innecesaria si Podemos hubiera respaldado en su momento la investidura de Pedro Sánchez. Reprocha al líder de Podemos que haga de «la política un juego de apariencias» en vez de buscar acuerdos consistentes «que exigirían una relación más fluida y más sincera» entre ambas formaciones. Ello, añade Fernández, redundaría en «el bien de nuestra patria», término que empleó Iglesias en su escrito, aunque el presidente de la gestora socialista precisa que prefiere apelar a la «ciudadanía».
Un ejemplo de ese «juego de apariencias» es, a su juicio, la propia carta que le envió Iglesias cuando el líder de Podemos ya estaba informado por el portavoz de la gestora, Mario Jiménez, de la negativa y de los motivos por los que el PSOE considera inadecuada la moción de censura. Fernández no lo dice de su puño y letra, pero en su partido no hay dudas que otra muestra de esa política para la galería para dañar al PSOE es la concentración convocada por Podemos en la Puerta del Sol de Madrid la víspera de las primarias socialistas del 21 de mayo.
Iglesias negó la mayor y rechazó que su iniciativa pretenda condicionar las primarias socialistas. «Esto -subrayó- no va del PSOE, esto va de España». Advirtió, no obstante, a los gestores de ese partido que son libres de no sumarse a la moción, pero «sus militantes y sus votantes juzgarán» esa negativa porque demostrará que solo buscan «excusas» para que Rajoy siga en La Moncloa.