Los «tejemanejes» de Edmundo Rodríguez
Javier López
Los «tejemanejes» de Edmundo Rodríguez Sobrino en el Canal de Isabel II, la empresa pública presidida por Ignacio González entre 2003 y 2012, le reportaron «ingentes beneficios fraudulentos» que ocultó en un entramado societario en el extranjero y que le permitieron realizar inversiones privadas de alto valor, según los fiscales anticorrupción de la operación Lezo. El que fuera presidente de Inassa, la filial colombiana del Canal, utilizó su cargo para desviar dinero público en operaciones societarias como la adquisición en 2013 por parte de Inassa y Canal Extensia, de capital público, de la empresa brasileña Emissao, con la que consiguió desviar la friolera de 20 millones de euros de las arcas de la Comunidad de Madrid. Para ello la Fiscalía considera que se utilizó una empresa uruguaya interpuesta, denominada Soluciones Andinas de Aguas, para materializar la adquisición y canalizar las ganancias.